10 maneras de combinar el pensamiento artístico y científico

Atorarse en una ruta creativa puede ser extremadamente frustrante para cualquiera.

No importa que seas pensador a la izquierda, lógico y orientado a los detalles, o un pensador a la derecha, intuitivo y artístico, hay ocasiones en la que todos nosotros experimentamos dificultades para que se nos ocurran soluciones a los problemas, o para poner ideas innovadoras sobre la mesa.

La cosa es que todo eso del lado izquierdo y derecho del cerebro, al menos la manera en que lo conocemos, es un mito. Así es, no es del todo preciso.

Es verdad que ciertas funciones de nuestros cerebros se realizan ya sea en el hemisferio izquierdo o derecho, pero nuestros cerebros están compuestos de dos hemisferios complejos que funcionan en conjunto para realizar tareas en una forma que es más compleja que sólo “izquierda” o “derecha”, y te estás perjudicando si te convences a ti mismo que te encuentras en uno de ambos lados.

Rawan AlSaad

Si normalmente no te inclinas por lo creativo, o si eres creativo pero tienes dificultades para convertir las ideas que tienes volando en resultados tangibles, continúa leyendo. Creamos esta lista de diez maneras respaldadas científicamente que te ayudarán a liberar tu potencial creativo para obtener los resultados que ansias.

1. Toma descansos frecuentes mientras trabajas

Jean Jullien

Puede que lo hayas escuchado antes, pero vale la pena repetirlo. Si estás tratando de que se te ocurran algunas nuevas ideas pero tienes un bloqueo creativo, es hora de que des una caminata. Caminar aumenta el flujo de sangre a tu cerebro y se ha de mostrado que abre el flujo de las ideas. Podría ser justamente el impulso que necesites para por fin alcanzar ese momento de “¡Ajá!”.

También es importante dejar que tu mente deambule durante los descansos. Un estudio de la Universidad de la Colombia Británica descubrió que soñar despierto en verdad es un proceso cognitivo extremadamente importante en el que podríamos no estarnos enfocando en la tarea inmediata en mano, sino que, en cambio, estar realizando conexiones que nos ayudan a resolver problemas más grandes. Science Daily explica lo siguiente,

“Los hallazgos sugieren que soñar despierto – lo que puede ocupar tanto como una tercera parte de nuestras vidas conscientes – es un estado cognitivo importante donde podemos dirigir inconscientemente nuestra atención de las tareas inmediatas a resolver problemas importantes en nuestras vidas”.

Así que, cuando tengas dudas, tómate un descanso.

2. Lleva una libreta contigo en todo momento

Está bien, llevar contigo una libreta físicamente no hará que mágicamente te vuelvas más creativo. Pero todos han tenido un momento en el que tuvieron una gran idea mientras hacían algo completamente ajeno a ella, y luego no poder recordarlo más tarde por más que lo intenten.

¡No dejes que esos momentos de inspiración se te escapen! Lleva contigo una libreta a todos lados (o usa el bloc de notas de tu teléfono), como cuando salgas a correr, en la ducha (sí, fabrican blocs de notas a prueba de agua por esta misma razón), e incluso cuando conduzcas (sólo graba una breve nota de audio – ¡nada de textear y conducir al mismo tiempo!).

La razón por la que tendemos a tener nuestras mejores ideas en momentos inconvenientes es por la misma que expliqué en el primer punto. Cuando nuestras mentes se encuentran deambulando y dispersas, son libres de establecer conexiones que no se reconocen fácilmente cuando estamos en un estado concentrado.  Cuando nuestros cerebros están en un estado de “flujo” relajado, las ideas surgen y no se pierden entre nuestros otros pensamientos.

3. Observa la naturaleza para inspirarte

Jean Jullien

Esta es una idea extremadamente útil tanto para las personas que se consideran así mismas creativas como para quienes no se consideran así. Cuando trates de que se te ocurran ideas innovadoras, observa los patrones y métodos usados en la naturaleza.

Como lo explica Janine Benyus, cofundadora del Biomimicry Institute,

“…la naturaleza ya ha resuelto muchos de los problemas con los que estamos lidiando. Los animales, las plantas y los microbios son los ingenieros consumados. Después de miles de millones de años de investigación y desarrollo, las fallas son los fósiles, y lo que nos rodea es el secreto para la supervivencia”.

Los humanos tienden a complicar excesivamente las cosas. Al dirigir nuestra mirada a las combinaciones de color que ocurren naturalmente (patrones de camuflaje) o a los diseños de estructuras probadas evolutivamente (colmenas de abejas), podemos inspirarnos y producir nuevas ideas creativas que de otro modo podríamos haber pasado por alto.

4. Busca nuevas experiencias

Dennis Cortes

Se acepta ampliamente que las nuevas ideas provienen de descubrir relaciones entre partes existentes de conocimiento. Adquirimos conocimiento, sea consciente o inconscientemente, al estar abiertos a nuevas experiencias. Esto puede abarcar desde los métodos obvios de tomar una clase o leer más, hasta viajar y aprender de otras culturas, lo que nos obliga a trabajar en las habilidades de resolución de problemas y de comunicación.

Tener estas nuevas experiencias y aprender cosas nuevas nos proporcionan nuevos elementos de conocimiento y diferentes puntos de vista. Tener un conjunto más grande de experiencias en las que basarnos, al igual que una variedad más amplia de perspectivas es favorable para crear nuevas conexiones entre los diferentes elementos.

Y por “nuevas experiencias”, no me refiero que tenga que ser algo que cambie la vida. Puede ser algo tan simple como tomar una ruta diferente para ir al trabajo, probar un nuevo camino para trotar o ir a una nueva cafetería para realizar tu trabajo ahí. Tan sólo estos pequeños cambios en tu rutina diaria podrían ser suficientes para ayudarte a establecer una conexión que nunca hayas visto antes.

5. Medita

Nico Encarnacion

Los beneficios de la meditación están bien documentados, y es seguro decir que ya no es sólo para los monjes budistas. Más y más personas están incorporando la meditación en sus vidas cotidianas como una práctica de concientización debido a sus muchos beneficios, y mejorar la creatividad podría ser uno de ellos.

Los investigadores de un estudio realizado en 2013 exploraron dos tipos de meditación – meditación centrada en la atención (FA), en la que los individuos se centraron en un solo pensamiento e ignoraron activamente distracciones y sensaciones, y meditación de monitoreo abierto (OM), en la que los individuos eran libres de observar y percibir cualquier pensamiento o sensación en una manera flexible.

Su meta era observar qué impacto tenían los diferentes estilos de meditación en los dos tipos principales de pensamiento creativo – pensamiento convergente y pensamiento divergente. En el pensamiento convergente, intentamos conseguir una solución creativa para un problema específico. En el pensamiento divergente, tenemos como objetivo generar tantas ideas como sea posible en una situación donde más de una solución podría funcionar.

Al final lo que los investigadores descubrieron es que, mientras que la meditación FA no ayuda particularmente con el pensamiento convergente como lo plantearon en su hipótesis, la meditación OM sí promueve el pensamiento divergente (la generación de ideas) y definitivamente aumenta la creatividad. ¡Así que, es evidente que vale la pena incorporarla en tu rutina!

6. Impón restricciones para incitar la creatividad

Ben The Illustrator

Podría parecer un poco contra-intuitivo, pero vale la pena darle una oportunidad. En un estudio publicado en el Journal of Organizational Behavior, los investigadores descubrieron que la creatividad es mayor bajo condiciones estructuradas, e incluso más cuando las restricciones no se imponen de manera externa.

Es decir, si te pones ciertas restricciones, podrías aumentar realmente tu creatividad. La idea es que con opciones e instrucciones infinitas para avanzar, nos congelamos. Imponer una restricción te da algo de estructura y puede estimular tu ímpetu.

Las restricciones podrían incluir cosas como restricciones de tiempo, como plazos límites cortos, o una sola tarea; en otras palabras, sólo hacer una tarea a la vez y sobreponerse al deseo de realizar múltiples tareas al mismo tiempo. Incluso podrías ir más allá y forzarte a ti mismo a generar cierta cantidad de ideas o escribir dentro de un cierto límite de palabras.

7. Haz mejores lluvias de ideas

Tom Froese

Nunca me gustaron las sesiones tradicionales de lluvia de ideas, y creo que por fin sé la razón de ello. La mayoría de las personas permanecen muy calladas, y sólo las personas atrevidas comparten rápidamente sus ideas. Y ya que esas son las únicas ideas que se escuchan, serán las únicas sobre las que se actuará.

Lo malo de esto es que la idea más obvia normalmente es la primera que sale por la puerta, y por lo general no es muy creativa que digamos. Esto lleva al “pensamiento grupal” y a todos concentrándose en torno a esa idea, por lo que desafortunadamente las ideas más creativas que requieren un poco más de reflexión para verbalizarse nunca son escuchadas.

Una solución ingeniosa para este problema es realizar una “organización de ideas por escrito”, o “brainwriting”, un término en inglés acuñado por el profesor Paul Paulus de la UT Arlington. Esta es la idea de que la generación de ideas debería ocurrir antes de la discusión en grupo.

En un estudio que él realizó, un grupo de participantes escribió sus ideas para diferentes usos de un clip escribiéndolos en trozos de papel con plumas de diferente color y pasándolos, cada uno de los cuatro participantes agregaba una idea. Esto continuó por 15 minutos. El otro grupo escribió listas individualmente.

Paulus descubrió que la mayor cantidad de ideas se produjo en las condiciones de escritura en grupo, e incluso más si a los participantes se les había dado la instrucción de recordar todas las ideas que se produjeron.

El brainwriting definitivamente es una herramienta efectiva y podría ser justamente lo que necesite tu equipo para echar a correr su creatividad.

8. Enfocarse conscientemente en ser más creativo

Magdalena Konečná

Contrario a lo que se cree, la creatividad puede aprenderse y enseñarse. Sin embargo, para aprender algo debemos tratarlo como una habilidad que creemos que puede aprenderse. Esto puede involucrar cambiar la forma en que pensamos sobre la creatividad – de algo con lo que nacemos inherentemente o no, a algo que podemos aprender y en lo que podemos mejorar.

En un estudio, los investigadores buscaban ver si la creatividad podía fomentarse en los estudiantes de ingeniería. Les pusieron una prueba de creatividad a 64 estudiantes después de ver tres pláticas sobre creatividad. Los estudiantes se dividieron, y 37 estudiantes recibieron asesoría adicional con base a los resultados de su prueba, mientras que otros 21 solamente asistieron a clases normales.

Después de seis semanas, se volvió a evaluar a los estudiantes y se descubrió que los estudiantes asesorados eran más innovadores que los estudiantes que no recibieron asesoría, y que los diseños de maquinaría de los estudiantes asesorados eran más elegantes y creativos que los estudiantes que sólo asistieron a las clases normales.

Aprender algo que pensabas que no estabas destinado genéticamente a hacer puede ser atemorizante. Lee este artículo para ayudarte a aprender a ser más creativo.

9. Hazte a ti mismo nuevas preguntas

Ariel Wilson

Cuando se nos ocurren nuevas ideas, esencialmente estamos consiguiendo las respuestas a las preguntas que nos hemos hecho a nosotros mismos. El problema es que, si nos seguimos haciendo las mismas preguntas, sólo hay unas cuantas respuestas que podemos obtener.

Por suerte, las nuevas preguntas pueden provocar que nuestros cerebros nos den nuevas respuestas y, por tanto, ideas más creativas. Einstein, una de las mentes científicas más grandes de la historia, también era inmensamente creativo. Él dijo, “Si tuviera una hora para resolver un problema y mi vida dependiera de la solución, pasaría los primeros 55 minutos determinando la pregunta apropiada que hacer... porque una vez que sepa la pregunta apropiada, podría resolver el problema en menos de cinco minutos”.

Mira los conceptos y las circunstancias desde un ángulo diferente – lo que te obligará a hacer nuevas preguntas. Dicho esto, no es fácil pensar en nuevas preguntas. Asegúrate de hacerte preguntas específicas a ti mismo y no ambiguas. Por ejemplo, alguien que quiera pintar puede ver un lienzo en blanco y preguntarse, “¿Qué tengo ganas de pintar?”, o podría preguntarse, “¿Cómo puedo representar visualmente la ansiedad y la emoción de comenzar un nuevo capítulo en la vida?”.

Es mucho más probable que la segunda pregunta produzca ideas, así que es importante hacerte a ti mismo preguntas del mismo modo para mejorar tu productividad creativa.

10. Aléjate de la realidad

Cosmo Photo Collage

Podría resultar extraño escuchar que alejarse de la realidad en verdad puede aumentar nuestra creatividad, especialmente porque los obstáculos que necesitamos superar son muy reales, y alejarse podría sonar como querer escapar.

Sin embargo, distanciarse psicológicamente de los problemas puede aumentar nuestra creatividad para solucionarlos de acuerdo con los escritores Oren Shapira y Nira Liberman de Scientific American.

Podemos crear distancia psicológica en una variedad de formas. Podemos imaginar nuestros problemas desde la perspectiva de otra persona, o pensando en la situación como si fuese algo improbable. Al hacerlo, convertimos la pregunta en algo más abstracto, y esto nos permite crear conexiones diferentes a las que haríamos mientras pensábamos en conceptos más concretos.

Crear una distancia temporal al imaginarte a ti mismo en un año y visualizando cómo resolverías el problema en ese entonces, o crear distancia espacial al imaginarte que la pregunta proviene de algún lugar lejano, son métodos usados para crear distancia psicológica que también ha demostrado aumentar exitosamente el pensamiento creativo.

Entonces, ¿ya te sientes creativo?

Jean Jullien

No importa que seas alguien que tenga dudas de su potencial creativo o alguien que haya perdido su ritmo creativo, estos métodos engrasarán tus engranes y harán que tu cerebro esté alerta.

Toma descansos para caminar y deja que tu mente deambule e incorpora la meditación en tu rutina matutina. Hazte nuevas preguntas y enfócate conscientemente en aumentar tu creatividad.  Usa mejores métodos de lluvia de ideas o ponte algunas restricciones para ayudarte a encender la chispa de tu llama creativa.

¡Al incorporar estos métodos, seguramente te sentirás lleno de potencial creativo al instante!

Chelsea es una neoyorquina que cambió las heladas tundras de Búfalo por el sol del sur de España. Profesora de inglés durante el día y escritora freelance por las noches, a Chelsea le apasionan una mezcolanza de cosas que incluyen la salud y el fitness, crear cosas, viajar y aprender sobre temas fascinantes en internet.