Cómo crear un mood board y dejar que tu creatividad fluya

Cómo crear un Mood Board y dejar que tu creatividad fluya

Si te interesa el diseño, es probable que siempre estés en la búsqueda de inspiración.

Notas empaques de alimentos bien diseñados cuando caminas por los pasillos de las tiendas. Intentas identificar las fuentes utilizadas en anuncios o letreros de tiendas. Te sientes tentado a comprar tarjetas de felicitaciones sólo porque tienen un estupendo diseño o ilustración.

Si eres como yo, quizás estés constantemente añadiendo a tus favoritos diseños que encuentras en línea o recopilas tableros de obras inspiradoras en Pinterest.

Pinterest/AG

Esa tendencia por recolectar en verdad puede servirte bien en el flujo de trabajo de tu diseño. ¿Cómo? Mediante la creación de mood boards. Un mood board (también llamado tablero de humor o tablero de inspiración) es un collage físico o digital de ideas que se usa comúnmente en campos como el diseño de interiores, moda y diseño gráfico. Puede incluir prácticamente lo que sea — fotografías, diseños o ilustraciones, paletas de colores, texturas, palabras descriptivas — que te ayude a definir la dirección de tu proyecto.

Comenzar el proceso de diseño con un mood board es una buena idea por dos razones:

1) Te ayuda. Obtener algunas ideas e inspiración antes de que empieces a diseñar puede simplificar el proceso de diseño y reducir el tiempo que pasas mirando una pantalla en blanco. Potencialmente también puede ahorrarte mucho tiempo perdido y esfuerzo al conseguir la aprobación del cliente sobre un concepto anticipadamente — a nadie le gusta darlo todo en un proyecto sólo para verlo rechazado por el cliente.

2) Ayuda a los clientes. Crear un mood board que presentarles a los clientes les da una idea de cómo se verá el producto terminado y les permite a todos los involucrados acordar una dirección que tomar antes de que se haya realizado mucho trabajo. También ayuda a prevenir cualquier malentendido que pudiese resultar al tratar de describir un concepto de diseño verbalmente. Puede que dos personas estén diciendo lo mismo, pero en realidad sean cosas completamente diferentes, así que una representación visual puede ayudar a todos a estar en la misma página.

Ahora que tienes un buen entendimiento de cómo los tableros de inspiración pueden ser beneficiosos, veamos algunos cuantos consejos sobre cómo aprovechar al máximo el proceso de usar mood boards:

01. Hazlo tú mismo.

Los mood boards no tienen otro uso aparte de la inspiración. Si estás trabajando en alguna presentación de marca, quizás para una compañía o sitio web, puedes crear un mood board de diferentes elementos de diseño que hayas creado que estés considerando usar en el diseño final y presentarlo para su aprobación. De este modo, no tienes que pasar por todo trabajo de tener armar el producto final, sino que tu cliente aún puede ver el estilo general, además cosas específicas como posibles texturas, ilustraciones, elecciones de fuentes y paletas de colores, como lo que ha incluido Kyle Taylor aquí.

02. Haz que las cualidades de la marca coincidan con el contenido.

Por otro lado, los mood boards pueden incluir cosas que nunca aparecen en el proyecto, pero que han sido elegidas porque representan las cualidades de una marca o sólo ilustran cierto sentimiento o estética. Aquí, el mood board de Vivek Venkatraman señala algunas cualidades con las que la marca se identifica — como la calidez, el verano y los exteriores — y encuentra imágenes que coincidan: niños jugando en el rocío del hidrante en un día caluroso, gafas de sol en una mesa para picnic, latas de cerveza fría. En lugar de incluir posibles elementos de diseño como en el diseño anterior, este tablero presenta imágenes que son más temáticas; dicen algo sobre la compañía (su estilo, su audiencia), lo que proporciona un punto de partida para el trabajo de diseño real.

03. Haz más con menos.

Es común para los diseñadores pensar en unos dos o tres conceptos diferentes (o “comps” — abreviatura en inglés que en español sería “formato integral”, un mock-up/maqueta de un diseño propuesto) para un proyecto. Los mood boards son una excelente forma de presentar una propuesta de diseño. Debajo, verás cómo Jared Erickson creó tres conceptos de marca distintos y un mood board para cada uno.

El primero tiene un aspecto limpio y estilo vintage moderno con una paleta de colores cálida:

El segundo tiene una sensación más retro con formas curvadas, una combinación de colores apagados y texturas desgastadas:

El tercero tiene una influencia arquitectónica urbana definida, con formas geométricas, líneas rectas y bordes afilados:

04. Dirígete a la fuente.

Puede que haya ocasiones en las que te sientas inspirado por la estética de diseño de cierta época — victoriana, moderno de mitad de siglo, etc. Cuando William Yarbrough empezó un proyecto de marca personal, él quería recrear el estilo de la “época dorada de los viajes aéreos” – los años 50 y 60. Razón por la cual buscó materiales originales de la época como tarjetas postales y etiquetas de equipaje, las cuales ofrecen grandes ideas para combinaciones de tipografía y color.

05. No te limites.

Las cosas que incluyas en tu mood board no necesariamente tienen que relacionarse en forma directa con tu proyecto. Por ejemplo, este mood board de Carolyn Farino es para un proyecto de interfaz de usuario, pero — trabajando en lo que ella describe como una “dirección visual fresca, ligera e imaginativa” — obtiene inspiración de una amplia variedad de fuentes, desde empaques de comida hasta bellas artes. Sólo porque algo provenga de un género diferente al de tu proyecto no significa que no puedas usarlo para ayudar a establecer la dirección de tu diseño. Nada está fuera de los límites.

06. Organízate.

Los mood boards pueden ser lo que quieras que sean — desde un alocado collage resultado de una estruendosa lluvia de ideas hasta un borrador ordenado de proyecto. Pero un enfoque es usar tu tablero para organizar diferentes piezas de tu proyecto y probar un estilo potencial. Para este mood board de diseño web, Matt Cole incluye opciones de estilo típicas como fuentes y una paleta de colores, pero también diseños de mock-ups/maquetas para elementos del sitio reales como botones, íconos, encabezados y el contenido presentado.

07. Cubre todas tus bases.

Si optas por el enfoque organizado, gran parte de ello (especialmente si presentarás el mood board al jefe o cliente) involucrará asegurarte de que tengas un plan bien pensado que aborde todos los puntos requeridos. Sarah Albinda cubre todo lo indispensable para su proyecto de interfaz de usuario: fuente y tipografía, menús, íconos, colores, e incluso adjetivos que describen el estilo. Cuando llegue el momento de sentarse y comenzar a diseñar, tener un plan visual como este te brinda un mapa preconcebido, acelerando tu flujo de trabajo.

08. Aplica tus ideas.

No hay mejor forma de hacer lucir tus ideas de diseño que mostrarlas en acción. Esto resulta especialmente efectivo para trabajos de marca. Aquí, Ashley Jankowski exhibe su trabajo de logo y otros elementos de marca en las tarjetas de presentaciones y combinados con fotografías para darles a sus clientes la idea de cómo podría verse en aplicaciones de la vida real.

09. Experimenta.

Los mood boards pueden ser útiles no sólo para obtener inspiración, sino también para afinar una idea de diseño particular, como lo ha hecho Adrian Cantelmi debajo. Él experimenta con colores y contexto diferentes tanto para el logo completo como para una versión de monograma abreviada.

10. Agrega algunas explicaciones.

Una imagen vale más que mil palabras, como dice el dicho, pero las palabras en sí mismas también son poderosas herramientas. Úsalas para explicar y/o mejorar la naturaleza visual de tu mood board. Las descripciones cortas, como en el mood board de Ashley Bennett, pueden ayudar a clarificar cualquier información importante o completar algo que las imágenes no comuniquen o algo que no tenías espacio para mostrar.

11. Mezcla y combina.

Puede ser útil combinar tus propias contribuciones de diseño — como los logos, íconos y elecciones de fuentes en el centro superior de este mood board de diseño web de Zenman — con inspiración que encuentres en todos lados. De esta manera, puedes combinar la apariencia de los elementos de diseños con los que ya te has comprometido con el estilo general que deseas lograr.

12. Elige un estilo.

Elegir un estilo unificador para tu diseño puede proporcionarte un tema visual a partir del cual puedes trabajar y hacer que tu concepto sea vea más unido. Lisa Rickman optó por el estilo de diseño “plano” y una combinación de colores limitada para una apariencia limpia.

13. Coordina y conquista.

¿Tienes dos proyectos relacionados que necesitan una apariencia consistente? Crear un mood board para cada uno, como lo hizo Tricia LoPiccolo debajo, garantizará que permanezcas en una marca para ambos. Además, esta técnica también te permite realizar pequeños retoques y determinar fácilmente si los cambios funcionarán con la apariencia general, especialmente si estás trabajando en ambos al mismo tiempo, lado a lado.

14. Enfócate en una cosa.

Si crear un mood board para el proyecto como un todo es demasiado agobiante, intenta enfocarte en un elemento a la vez. Aquí, Nikki Clark da justo en el clavo con la combinación de colores para su proyecto. Ella elige colores que evoquen artículos que se relacionen con el carácter de su marca playera — sol, surf, arrecifes de coral. Este es un movimiento inteligente por que la paleta de colores funciona en los espectadores subconscientemente para establecer de qué se trata la marca.

Aquí se muestran algunos de esos colores en acción, junto con sus opciones de fuente. Comienza con un elemento de diseño individual, agrega uno más a la vez, y antes de que te des cuenta, tendrás un mood board completo y estarás en el camino correcto hacia un plan de diseño bien desarrollado.

15. Considera el contexto.

Este mood board para un formato de revista de Zehno incluye elementos de diseño que son específicos para un estilo de revista y/o que se encuentran convencionalmente en publicaciones similares — por ejemplo, la letra mayúscula (la Q gigante) para iniciar un bloque de texto, o las inmensas comillas para marcar una cita. Poner atención al contexto de un diseño e intentar anticipar cualquier requisito que podría ir de acuerdo con éste ayudará a que tu mood board sea bien recibido.

16. Refina y reenvía.

Cuando trabajes con un cliente, la creación de un mood board puede ser un proceso de múltiples pasos. Aquí, la diseñadora gráfica Breanna Rose explica cómo creó un mood board inicial, pero después de unos pequeños retoques por parte de su cliente, terminó con un tablero que tenía una estética completamente distinta que era de mayor agrado para el gusto del cliente.

Notarás que el primer concepto es ligero, brillante y ligeramente náutico:

El segundo concepto, aunque comparta algunas de las mismas imágenes, es más oscuro con una apariencia retro más sofisticada:

17. Trabaja en un tema.

Otro posible enfoque cuando trabajes con un cliente es crear uno o más mood boards basados en temas o cualidades que la persona o compañía haya dicho que le gustaría comunicar.

Para ayudar a su cliente a definir el estilo visual de su organización, Samantha Zucker y el Equipo de Reboot Design crearon tres direcciones visuales diferentes, cada una con su propio tema. Para cada una de las tres direcciones, Samantha fue un paso más allá y confeccionó dos tableros extra (además del primer tablero de inspiración) — uno con elementos gráficos específicos que coincidían con el tema (patrones, combinaciones de colores, fuentes, etc.) y otro que presentaba publicaciones que habían usado un estilo similar.

Tema: Trustworthy & Modern. Descripción de Samantha: “Para esta dirección, estamos partiendo de una tradición de diseño corporativo que se enfatiza en tonos fríos y líneas limpias para transmitir una estética fuerte y moderna. Las fuentes son tratamientos de letra simple y delgada, complementadas por una fuente de cuerpo de texto serif para reafirmar el énfasis en la credibilidad/fiabilidad”.

Elementos de diseño para el tema de Trustworthy & Modern:

Aplicaciones de la vida real del tema de Trustworthy & Modern:

Tema: Beautiful & Professional. Descripción de Samantha: “Esta opción combina un conjunto de tonos cálidos y tratamientos de letra tradicional con uso de textura para sugerir una estética profesional que permanece comunicada por la mano humana. Usaríamos tipografías serif clásicas con aspectos destacados de letra con sensación humana para ofrecer un borde ligero. Esta paleta de colores fundamenta este diseño tradicional en un lenguaje visual accesible y acogedor”.

Elementos de diseño para el tema de Beautiful & Professional:

Aplicaciones de la vida real del tema de Beautiful & Professional:

Tema: Extensión de marca existente (enérgica, colorida, simple y enfocada a las personas). Descripción de Samantha: “Este concepto introduce un estilo visual que se apoya en gran medida en la marca blanca. Aunque se comunica mediante los tonos y la sensación de la marca, esta estética al mismo tiempo produce estética única, aplicando colores de marca en una dirección ‘humana’, suavizando e introduciendo tonos más naturales. Los tratamientos gráficos parten de un limpio y brillante estilo suizo de color sólido y cuadrículas rígidas”.

Elementos de diseño para el tema:

Aplicaciones de la vida real del tema:

Los mood boards son herramientas sumamente útiles y versátiles. Si nunca has intentado crear una como parte de tu proceso de diseño, dale una oportunidad en tu siguiente proyecto, ¡luego regresa para contarnos cómo te fue!

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