¿Qué es la dislexia? Guía para ayudar a estudiantes disléxicos

Mariana Resa Romo
Mariana Resa Romo

La dislexia es uno de los trastornos de aprendizaje más comunes que podemos encontrar en la etapa escolar. Sin embargo, raras veces es diagnosticada como tal, y ello pone en situación de desventaja a los niños que la presentan. Esto provoca fracasos escolares, que pueden trascender a problemas de autoestima.

La dislexia es un problema de aprendizaje muy común
Foto: Picjumbo vía Pixabay

 

Qué es la dislexia

La dislexia, al igual que muchos problemas de aprendizaje, es un conjunto de síntomas que se pueden manifestar durante la escolarización. Esto no significa que no se pueda detectar antes de que los niños entren a la escuela; sin embargo es mucho más común notarla una vez que inicia el proceso de lecto-escritura. La dislexia puede ser causada por una lenta velocidad de procesamiento a nivel cerebral. Básicamente, la dislexia es un problema que se presenta en el lenguaje tanto hablado como escrito.

El proceso de aprender a leer y escribir es largo. No inicia exclusivamente cuando los chicos son capaces de interpretar las letras para poder leer, sino mucho antes: desde el desarrollo primario del lenguaje y psicomotriz de los bebés se forjan las bases de este proceso.

La dislexia inicia desde el desarrollo primario del lenguaje
Foto: RetyiRetyi en Pixabay

Este trastorno afecta el aprendizaje, ya que está íntimamente conectada con la lectura que, en nuestros sistemas escolarizados, es la base y cimiento del aprendizaje mismo.

La lectura es un proceso que con la práctica se vuelve mecánico. Sin embargo, para los chicos que padecen dislexia, requiere concentración, atención y tiempo, por lo que puede resultar agotador.

La dislexia puede generar una avalancha de lagunas de aprendizaje que, sin duda, mermarán el óptimo desempeño de los alumnos a través de su paso por los grados escolares. Esto resulta particularmente problemático pues en muchos casos, los disléxicos obtienen notas (calificaciones) que no necesariamente reflejan sus capacidades y sus fortalezas.

La guía definitiva sobre la dislexia
Infografía original creada en Canva

La buena noticia es que la dislexia es 100% tratable. Existen muchas formas de compensar esta condición y estrategias que ayudan a la normalización.

Si bien es cierto que no se cura ni se deja atrás con la edad, los apoyos suelen resultar tan eficaces, que las deficiencias presentadas en lecto-escritura pueden minimizarse hasta que leer y escribir se convierta en un proceso tan fácil como para quien está libre de dislexia.

La dislexia no es obstáculo para que las personas gocen de muchas otras fortalezas, como pueden ser: la creatividad, imaginación, curiosidad científica, una memoria privilegiada, comprensión auditiva por arriba del promedio, capacidad de razonamiento y deducción lógica, e inteligencia espacial.

Algunas manifestaciones de alarma que nos pueden ayudar como maestros o padres a detectar posibles síntomas de dislexia son:

  • Problemas al pronunciar palabras de manera consistente tanto al leer como al hablar
  • Trazo endeble, que “tiembla”
  • Dificultad para aprender a leer y escribir su propio nombre
  • Rotación: cuando la letra está girada hacia un lado, arriba o abajo)
  • Sustitución: cuando se cambia una grafía por otra (por ejemplo: todavía – tovadía)
  • Omisión: cuando se omite alguna letra (por ejemplo: febrero – ferero)
  • Inversión: cuando se voltean las letras (por ejemplo: b-d, u-n, p-q, los-sol)
  • Fragmentación: cuando se parten las palabras (por ejemplo: boni to)
  • Espejo: cuando parece que se escribe “para atrás” (por ejemplo: osos – oƨoƨ)
  • Cuando no se relaciona la grafía (letra “r”) con el fonema (sonido /rr/)
  • Baja capacidad para dividir las palabras en sílabas
  • Cuando no se logra conectar las sílabas para leer fluidamente
  • No hay lectura fluida y/o comprensión de lo que se lee
  • Evita leer del todo
  • Puede confundir la izquierda con la derecha, arriba y abajo con facilidad
Fortalezas y debilidades de los disléxicos
Infografía original creada en Canva

Aunque padres y maestros puedan detectar estas situaciones, son los especialistas –pediatras, psicólogos, psicoterapeutas de lenguaje, optometristas funcionales– quienes a través de distintas pruebas e instrumentos de evaluación pueden dar un diagnóstico definitivo. Solo entonces se puede proceder a un tratamiento.

 

Lo que la dislexia no es

Es importante distinguir la dislexia de otros problemas de aprendizaje, como por ejemplo:

  • Disgrafia: falta de coordinación en los músculos, lo que dificulta el trazo y la escritura.
  • Discalculia: dificultad con el razonamiento y los conceptos matemáticos, numéricos y aritméticos.
  • Dislalia: problemas de pronunciación o de articulación del lenguaje hablado. A diferencia de la dislexia, que es un problema de lectura, este es de tipo fonológico, no de lectura.
  • TDA (Trastorno por Déficit de Atención): poca capacidad de concentración y de mantener la atención, que puede ir acompañado de hiperactividad.
  • Problema visual: miopía, hipermetropía o astigmatismo.
  • Problema de inmadurez: si los niños inician el proceso de lecto-escritura demasiado tempranamente, el cerebro puede confundir al reconocer letras y sonidos.
No hay que confundir a la dislexia con otros problemas de aprendizaje
Foto: Wilmer López vía Pixabay

 

¿Qué podemos hacer para ayudar?

Es muy común escuchar a los doctores decir que no hay padecimientos, sino enfermos. Con la dislexia ocurre lo mismo. No hay tratamientos o estrategias generalizadas: cada persona es única y deberá tomarse en cuenta las capacidades de cada niño para diseñar programas personalizados.

Cómo puedes ayudar a tu hijo o alumno con dislexia
Foto: Gratisography

Dicho esto, existen algunas prácticas comunes para que niños y jóvenes desarrollen en la casa o la escuela las estrategias de lectura que les permitan mejorar. Las mencionaremos de acuerdo a la problemática presentada.

Relación entre grafía y fonema

Leer y escribir es una habilidad que necesita ser aprendida. Por esto se recomienda ampliamente que se re-eduque en el proceso de lecto-escritura a los niños con dislexia.

  1. Se debe empezar por el reconocimiento fonémico y gráfico, para lo cual resultan útiles los apoyos visuales y actividades de lecto-escritura (tarjetas, fichas, tablas con ilustraciones que relacionen la letra y el sonido o letras de madera o plástico), apoyos audiovisuales (grabaciones con sonidos de los fonemas) o materiales táctiles (espuma, gel, arena, algodón).
  2. Por otro lado se recomienda utilizar letra script y señalar con colores la letra que se va a trabajar para distinguirla del resto.

Es importante que la experiencia sea multisensorial, que los niños puedan ver, tocar y escuchar para que resulte una experiencia significativa.

Lo ideal es realizar las actividades de manera rápida, sencilla y atractiva para el chico. Sirve utilizar palabras de objetos o personas que le son familiares. Procura evitar los momentos de frustración y darle motivación constante.

Para combatir la dislexia, hay que re-educar en el proceso de lectoescritura
Foto: blickpixel en Pixabay

 

Errores fonéticos

Cuando se presenta cualquiera de los errores fonológicos en la escritura arriba mencionados –sustitución, omisión, rotación, inversión, fragmentación o espejo–, es recomendable realizar ejercicios con palabras sueltas, para que los chicos las separen en sílabas. Para ello es ideal utilizar material concreto: tarjetas, fichas, letras de madera o plástico.

De igual manera ayuda la identificación de palabras o de sílabas en revistas o periódicos para generar un mayor entendimiento en el niño. Conviene trabajar en sesiones cortas, llenas de motivadores y con materiales multisensoriales.

En internet podrás encontrar un apoyo único para los disléxicos: Dislexie Font, una tipografía que se puede descargar y que facilita la lectura porque el diseño de cada letra es única y, por ende, mayormente distinguible.

"Dislexie Font" es un apoyo único para los disléxicos
Foto: Tipografía Dislexie vía Dislexie Font

 

Confusión bilateral

Cuando los niños confunden entre “b” y “d”, “n” y “u”, “p” y “q”, izquierda y derecha, se habla de confusión bilateral. Este síntoma es bastante común en personas con dislexia.

Se puede trabajar colocando marcas en las hojas de trabajo para diferenciar la izquierda de la derecha y hacia dónde va el trazo correcto de las letras (por ejemplo, la pancita de la “b” o la “d”). Estas marcas pueden ser incluso utilizadas en las manitas de los niños: pintar de un color el dorso de la mano izquierda y de otro color el dorso de la mano derecha para generar un recordatorio hasta que se introyecte la forma correcta. También ayuda mucho generar movimientos, bailar y hacer ejercicios en los que el niño logre identificar un lado y el otro.

Usa estrategias creativas para combatir la confusión bilateral propia de la dislexia
Foto: Canva

 

Faltas en lectura

Si los niños no logran hacer los enlaces silábicos para leer las palabras o si presentan errores en la fluidez, es recomendable utilizar grabaciones, videos, canciones, rimas y juegos de palabras simples para ganar soltura. Estas estrategias deberán repetirse en varias ocasiones hasta que suceda la fluidez necesaria.

En el caso de los jóvenes, es ideal no confrontarlos a la lectura en voz alta. Es preferible ofrecerles textos con recursos para su fácil comprensión (por ejemplo, subrayar lo más importante) y darles tiempo extra para leer. De igual manera, funciona darles una regla o algo plano para marcar el renglón sobre el que están leyendo.

Estrategias para mejorar la lectura en niños y jóvenes con dislexia
Foto: Understood.org

 

Otras consideraciones

La dislexia no es sinónimo de flojera ni de una baja capacidad de los niños o jóvenes para realizar sus labores escolares. Es un trastorno de aprendizaje que genera mucha frustración, que involucra enormes cantidades de energía para concentrarse en algo que para el resto de los compañeros es automático. Es de vital importancia destacar el lado humano, la paciencia, tolerancia y el ánimo férreo del educador de no darse por vencido, de seguir intentando, de buscar estrategias creativas que funcionen ante las diferentes problemáticas que la dislexia nos presenta.

Existen infinidad de sitios en internet con información al respecto y páginas que apoyan a los docentes y padres de familia con materiales gratuitos que pueden utilizar para apoyar a sus chicos a superar esta condición.

Nosotros creamos varias hojas de trabajo (editables) con ejercicios divertidos para niños que padecen dislexia. ¡Que se diviertan!

Ejercicios para niños con dislexia
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