Domina el arte del claroscuro o clave baja

Fernanda Carrasco
Fernanda Carrasco

Los fotógrafos creativos constantemente están tratando de mejorar su técnica y buscan nuevos recursos para hacer fotos cada vez más interesantes. ¿Haz intentado hacer fotos en claroscuro? Aquí te dejamos algunas ideas para que conozcas sus bases –provenientes de la pintura– y te animes a hacer tus propias creaciones en clave baja.

Fotografía en clave baja
Esta foto fue ganadora del desafío fotográfico Clave Baja de Fujistas. Foto: © Sergio Mora-Gil

Antecedentes en el óleo

Tanto en la fotografía como en la pintura (arte de donde proviene el término), el claroscuro es una técnica que consiste en iluminar solo una parte de la obra, dejando el resto en oscuridad, ya sea parcial o completa.

Esta técnica fue utilizada en la antigua Grecia por Apolodoro, creador y promotor de la esquiografía, técnica que consistía en crear fuertes contrastes entre la luz y la oscuridad para lograr la sensación de volumen. Con este método, además, lograba mayor dramatismo en las imágenes, y también podía guiar la atención del espectador hacia las zonas más iluminadas.

Siglos después, los pintores flamencos e italianos del siglo XV fueron los primeros en rescatar la esquiografía del olvido y aplicarla a sus pinturas para lograr una mayor tridimensionalidad y realismo. Leonardo Da Vinci y Rafael son considerados pioneros en el uso del claroscuro para dar volumen al cuerpo humano en sus pinturas.

La Virgen de las rocas - Leonardo DaVinci
La Virgen de las rocas, de Leonardo, pintada en el verano de 1482 por encargo de la Cofradía della Concezione de Milán. Actualmente se conserva en la Galería Nacional de Londres.

Pero el término claroscuro es más comúnmente usado para referirnos a la pintura de Caravaggio, ya en pleno Barroco. En sus obras, el claroscuro no tiene solamente la función de dar volumen, sino de crear significado y aportar emoción. Así, en manos de Caravaggio, algunos comenzaron a denominar este estilo “tenebrismo”.

La vocación de San Mateo - Caravaggio
La vocación de San Mateo, por Caravaggio, puede apreciarse en la iglesia de San Luis de los Franceses, en Roma.

Como era de esperarse, este estilo saltó a la fotografía por su expresividad y atractivo visual, donde se le conoce como clave baja. Con un sencillo pero buen manejo técnico se pueden lograr resultados muy interesantes. Se trata de mostrar el contraste prominente de luz y sombra.

Leer la luz

El éxito de toda fotografía depende de la luz. Una habilidad muy útil que debes adquirir con el tiempo es la capacidad para analizar la luz, su incidencia y los efectos en las fotografías. Empieza conociendo los tipos de luz que hay:

  • Luz dura: Crea sombras muy oscuras y contrastadas. En la foto tendrás una zona muy iluminada y otra muy oscura. Se usa cuando quieres fotografías contrastadas de paisajes urbanos o naturales.
Fotografías con luz dura
Foto: Canva.

También se puede ser creativo y sacarle partido de la luz dura y a las sombras que genera.

  • Luz suave: Es un tipo de iluminación difusa que prácticamente no crea sombras. No hay diferencia entre la zona de luz y sombra. Se puede utilizar para hacer retratos.

El tipo de luz está relacionado con el tamaño de la fuente de luz más que con la intensidad. Así que un flash de mano generará sombras marcadas que desaparecerán si tu fuente de luz es un ventanal con luz de día.

Fotografía con luz suave
Foto: Canva.

La luz suave favorece a las modelos: sus rasgos se ven difusos.

Otra variable a considerar para generar un buen claroscuro es la dirección de la luz, que se determina con relación a la ubicación de la fuente de luz y el objeto a fotografiar:

  • Frontal: La fuente lumínica se sitúa frente al modelo/objeto a fotografiar y por detrás de la cámara del fotógrafo. Con esta luz se distinguen bien todos los elementos de la foto, pero a la vez los aplana o les resta la ilusión de profundidad.
Fotografía con luz frontal
Foto: © Francisco Leyva
  • Lateral: La luz proviene de costado en relación al objeto y a la cámara. Enfatiza las texturas de los elementos de la fotografía.
Fotografía con luz lateral
Foto: © Francisco Leyva
  • Cenital: La luz baña desde arriba al objeto o persona a fotografiar, así como a la cámara, lo que produce sombras muy oscuras y profundas. Esta luz no es recomendable para retratos si deseas evitar que los rasgos del modelo luzcan duros o grotescos: te generará ojeras exageradas, sombras bajo la nariz y marcará los huesos y ángulos del rostro.
Fotografía con luz cenital
Foto: © Francisco Leyva.
  • Puntual: Cuando la fuente de luz ilumina específicamente una parte de la escena o del sujeto. Ayuda a determinar el punto de atención en la imagen y crea un fuerte contraste. Este es precisamente el tipo de iluminación que ocuparemos para realizar fotografías en claroscuro o clave baja.
Fotografía con luz puntual
Foto: © Francisco Leyva.
  • Trasera: También conocida como luz de back, se trata de la luz que surge detrás del modelo u objeto. Con este tipo de iluminación puedes crear interesantes contraluces.
Luz trasera
Foto: Canva.

Materia prima

Para poder hacer fotos en clave baja, lo primero es conocer los elementos que las componen y a partir de ellos hacer tus creaciones:

  1. Zona clara: Es el área en la que inciden directamente los rayos de luz.
  2. Zona oscura: Se le conoce también como “sombra” y es el área que no recibe ningún rayo de luz, por lo que permanece oscura.
  3. Área de Penumbra: También es conocida como “Tono medio opaco”. Se trata del área entre la zona clara y la zona oscura. En ella se expresan una amplia gama de grises.
  4. Área proyectada: Es el espacio de la fotografía donde se distingue la sombra de un objeto sobre otro.

Verás cómo se funde suavemente el sujeto con el fondo y destacan las zonas iluminadas.

Iluminar un claroscuro

Una vez conocidos los conceptos básicos necesarios para aplicar la técnica del claroscuro en tus imágenes, aquí te ofrecemos recetas infalibles para lograr este efecto de forma adecuada:

Iluminación Rembrandt

Este estilo es muy recomendable para hacer retratos porque las luces y sombras están bien definidas; además, se caracteriza por generar un triángulo invertido de luz en la parte inferior del ojo del modelo, más o menos sobre el pómulo. Por supuesto, esta técnica surgió de la pintura barroca de Rembrandt para hacerse un lugar en los retratos fotográficos.

Para conseguir este tipo de iluminación necesitas una fuente de luz suave a 45º del modelo y por encima de sus ojos. La idea es lograr que no se genere ese pequeño triángulo bajo el ojo del que te hablamos arriba, provocado por la sombra de la nariz. También puedes añadir una segunda luz de relleno para suavizar las sombras y controlar el contraste.

  • Tip de experto: coloca un difusor paralelo a tu modelo y del lado contrario de tu fuente de luz para suavizar las sombras.
Iluminación Rembrandt y clave baja
En esta foto se une la iluminación Rembrandt con el Claroscuro. Foto: © Elle.

Iluminación claroscura

Lo que se necesita es una cantidad mínima de luz dirigida puntualmente hacia donde quieras iluminar. Puedes utilizar un flash remoto o accesorios en forma de tubo para el flash o un paraguas plateado a medio abrir. No hacen falta muchas fuentes de iluminación: lo más importante es que estén bien dirigidas. Si estás empezando y no te puedes equipar aún, puedes fabricar cilindros con poliestireno para dirigir la luz del flash.

  • Tip de experto: Si ya te encuentras listo para equiparte, utiliza spots, un tipo de lámpara que emite puntualmente la luz en una sola dirección.
Claroscuro con luz natural
Un claro ejemplo del aprovechamiento de la luz natural para lograr un claroscuro. Foto: © Arturo Torres Landa.

Grandes fotógrafos

Por último, te dejamos tres ejemplos del trabajo de grandes exponentes del claroscuro en la fotografía.

W. Eugene Smith (1918-1978)

Fotorreportero estadounidense, trabajaba para la revistas Life, Newsweek y Harper’s Bazaar, así como para el periódico The New York Times y para la agencia Magnum. Participó como fotoperiodista en el Frente del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial.

Claroscuros de W. Eugene Smith
El velorio de Juan Lara en una villa española, 1950. Foto: © W. Eugene Smith.

Bob Borowicz (1922-2009)

Fotógrafo autodidacta nacido en Polonia. A los 29 años huyó a Santiago de Chile para escapar de los campos de concentración. En esa ciudad se quedó hasta sus últimos días: enseñó foto y dirigió su propia academia de fotografía. Llegó a ser conocido como “El fotógrafo del claroscuro”. Su estilo y sello eran su capacidad para captar el momento fugaz.

Bob Borowicz
Foto: © Bob Borowicz.

Flor Garduño (1957)

Fotógrafa mexicana que utiliza siempre luz natural, una marcada escala de grises que en muchas de sus fotos llegan al claroscuro y temática onírica. Estudió en la Academia de San Carlos y también con Manuel Álvarez Bravo. En 1985, el pintor oaxaqueño Francisco Toledo la apoyó para publicar su primer libro, Magia del juego eterno, con fotografías que fueron expuestas en París. A partir de ese momento publica diversos libros, como la trilogía: Bestiarium, Fantastic Women y Silent Natures. Además ha exhibido y ganado premios en Chile, Colombia, Estados Unidos, Italia, Suiza, Holanda e Inglaterra.

Claroscuros de Flor Garduño
Foto: © Flor Garduño

Claroscuro renovado

Recuerda que en este caso la iluminación no solo es la materia prima de tu foto, sino un recurso narrativo a explotar. A partir de estos tips puedes experimentar hasta conseguir poco a poco mejores resultados. Si bien el esquema de iluminación es sencillo, lograr los resultados deseados requerirá de muchas horas de trabajo y de paciencia. Pero cuando empieces a ver resultados sabrás que todo valió la pena. Además, puedes comenzar a establecer tu propio estilo y hacer variaciones en la técnica. Por ejemplo, no solamente hagas claroscuros en blanco y negro: ¡explora también el color y sus sombras!

Recuerda que puedes usar nuestro Editor de fotos para editar tus imágenes y que luzca la clave baja con todas sus luces y sombras.