11 ejercicios clave para mejorar tus fotos

La única manera de convertirte en un gran fotógrafo es haciendo fotos día y noche. Para ayudarte a lograrlo, te ofrecemos una serie de ejercicios básicos para que, a través de la práctica, conozcas los principios básicos del arte fotográfico y logres mejorar tus imágenes. Una vez que domines la técnica, serás libre para explorar creativamente este apasionante universo.

 

1. Adiós, fotos planas: la profundidad de campo

Para que te quede más que claro qué es la profundidad de campo, piensa en ella como la distancia por delante y por detrás del foco de tu fotografía. Si dominas la profundidad de campo podrás tener fotos muy interesantes con fondos desenfocados. Si usas un objetivo muy luminoso o un telefoto es más sencillo lograr este efecto. Si todavía no tienes uno de estos lentes puedes usar los básicos 18-55mm, aunque deberás practicar un poco más, ¡Finalmente de eso se trata!

En una mesa coloca tres objetos iguales de un tamaño regular, por ejemplo tres manzanas alineadas perpendicularmente a la cámara y separadas por 20 centímetros aproximadamente. El ejercicio consiste en hacer cuatro fotografías:

  1. Enfoca el primer objeto y desenfoca el resto de la foto.
  2. Enfoca el segundo objeto y desenfoca el primero y el tercero.
  3. Enfoca el tercer objeto y desenfoca el primero y el segundo.
  4. Enfoca todos los objetos.

Reto: Pon una marca para que la cámara siempre esté en el mismo lugar y así todas las soluciones de enfoque sean por medio de la técnica y no por acercarte o alejarte. ¡Mover los objetos también cuenta como trampa!

Primera manzana enfocada
Segunda manzana enfocada
Tercera manzana enfocada
Todas las manzanas enfocadas
Fotos: Arturo Torres Landa

 

2. Su belleza no es casualidad: las reglas de composición

Existen muchas reglas de composición fotográfica; si quieres leer un poco más al respecto, puedes entrar a nuestra Guía completa para tomar los retratos más pro y conocer las más comunes y útiles. Para fines prácticos, podemos decir que componer una fotografía es colocar todos los elementos que son parte de tu imagen de manera armónica. Una buena práctica es hacer una fotografía de cada una de las reglas de composición y luego una foto que rompa esa regla. Aquí te dejamos una lista de las reglas básicas para que las pongas en práctica:

  • Regla de los tercios – Divide el encuadre en tres líneas paralelas verticales y tres horizontales. Haz que los puntos interesantes de tu fotografía caigan en los puntos donde se intersectan.
  • Espacio negativo – Separa a tu sujeto del fondo.
  • Ley de la mirada – Deja espacio negativo hacia donde se dirige la mirada del modelo.
  • Líneas – Usa elementos geométricos del paisaje para componer tu fotografía.
  • Puntos de fuga – Sitúa al modelo o al objeto que retratarás donde converjan los puntos de fuga del escenario de la foto.
  • Marcos naturales – Utiliza puertas, ventanas, árboles o cualquier elemento de tu preferencia para enmarcar naturalmente tu foto.

Reto: Elige un par de objetos cotidianos… ¡Mejor aún que sean poco interesantes, casi aburridos!, como un lápiz, una cajita de cerillos o un botón, y haz al menos 10 fotografías con diferente composición.

Ley de los tercios
Fotos: Canva
Encuadre que sigue la ley de los tercios.

 

Ley del espacio negativo
Foto: Canva

Para seguir la ley del espacio negativo y separar figura de fondo, utiliza colores complementarios.

 

Encuadre que sigue la ley de la mirada
Fotos: Canva

Encuadre que sigue la ley de la mirada.

 

Composición contraria a la ley de la mirada
Fotos: Canva

Encuadre que es contrario a la ley de la mirada.

 

Líneas arquitectónicas en la composición
Fotos: Canva

Las líneas de la arquitectura y naturaleza son un buen motivo para la composición.

 

Puntos de fuga
Foto: Canva

Los puntos de fuga ayudan mucho a la composición de la imagen.

 

Líneas de la naturaleza como marcos naturales
Foto: Canva

Utiliza las líneas de la naturaleza como marcos naturales

 

3. Congelados o barridos: velocidad alta vs velocidad baja del obturador

La cantidad de luz que dejas entrar al sensor de tu cámara depende del tiempo que dejes abierto el obturador: a esto lo llamamos velocidad de obturación. Dependiendo de ella obtendrás imágenes barridas (obturación lenta) o con movimiento congelado (obturación rápida). Un ejercicio clave para mejorar tus fotografías es tomar objetos en movimiento: puede ser agua cayendo de un grifo (aunque es poco ecológico), un péndulo, un ciclista circulando o lo que sea que te inspire. Haz la toma del objeto en movimiento manteniendo la cámara fija. Comienza usando una velocidad de 1/60, con la que congelarás el movimiento y gradualmente baja la velocidad hasta obtener una imagen barrida. La idea es transmitir la idea de movimiento.

Otro buen ejercicio es intentar el efecto seda en grandes cantidades de agua en movimiento, como una cascada o un río. El secreto es hacer una exposición larga, de 30 segundos o más, dependiendo de la suavidad que quieras lograr. Cuanto mayor sea el tiempo que tu cámara deje que la luz llegue al obturador, más suaves serán las líneas que el agua en movimiento dibujará en tu fotografía hasta parecer de seda.

Reto: ¡Haz magia! Si la velocidad de obturación es más lenta que el movimiento, los objetos que se mueven desaparecen en la foto. Intenta lograr ese efecto.

Barrido por obturación lenta
Foto: Canva

Imagen barrida por obturación lenta.

 

Congelado por obturación rápida
Foto: Canva

Foto congelada por obturación rápida.

 

Efecto seda
Foto: Canva

Efecto seda.

 

4. Evita clavarte en la textura: ISO alto y bajo

El ISO alto genera grano en la imagen, pero no siempre es indeseable este efecto. Debes conocer tu cámara para saber cuánto puedes aumentar el valor del ISO sin que aparezca ruido en la foto. El ejercicio que puedes hacer es realmente sencillo: dispara varias fotografías del mismo elemento, por ejemplo un paisaje, y eleva el valor del ISO en cada una de ellas. Te recomendamos usar tripié y escribir tus descubrimientos para que no los olvides. La clave para combatir el ruido es una correcta medición y exposición.

Reto: Consigue un fotómetro (un dispositivo para medir la intensidad de la  luz) y será tu mejor aliado. Si expones correctamente no tendrás que subir tanto el ISO y obtendrás fotos de mejor calidad.

ISO bajo

ISO bajo (100).

 

ISO alto con grano
Fotos: Shutterstock

Textura de grano que generan los ISOS altos.

 

5. Temperatura colorida: el balance de blancos

Al realizar un buen balance de blancos evitarás que los objetos blancos se invadan de otros colores dentro de tus fotos: adiós para siempre a los osos polares rosas. El balance de blancos determinará el tono general de tu imagen; para dominarlo, el secreto es utilizar los tonos de la luz en tu favor. Puedes ajustar automáticamente en tu cámara con la función AWB o WB, o de forma manual calibrando tu cámara sobre una superficie de color blanco o neutro: lo ideal es usar una “tarjeta gris” hecha especialmente para balancear a blancos. Un buen ejercicio para mejorar tu técnica fotográfica es hacer la misma toma con diferentes balances de blancos usando los presets de tu cámara: automático, luz de día, fluorescente, nublado, tungsteno, sombras y manual. Luego compara los resultados.

Reto: Busca o genera un ambiente iluminado con luz fría y luz cálida para lograr una imagen balanceada en temperatura de color.

Luz de día con buen balance de blancos

Luz de día con buen balance de blancos.

 

Balance flourescente

Balance en fluorescente.

 

Balance en nublado

Balance en nublado.

 

Balance en sombras

Balance en sombras.

 

Balance en tungsteno
Fotos: Shutterstock

Balance en tungsteno.

 

6. Efecto óptico: líneas y perspectivas

Para hacer una composición armoniosa, equilibrada y atractiva debes organizar todos los elementos que forman parte de tu fotografía. Un recurso muy poderoso es la perspectiva, pues da una placentera sensación de volumen y profundidad. Engaña a tu ojo con este ejercicio de perspectiva forzada: en primer plano coloca un objeto pequeño, como una manzana, y en el fondo, a una distancia considerable, ubica a uno o varios modelos. Verás que si tomas tu foto desde un punto de vista bajo, es decir agachado, el objeto de tu primer plano parecerá mucho más grande que lo aparezca en el fondo. Este efecto es muy usado al hacer fotos de monumentos en tus vacaciones.

Reto: Logra que por la perspectiva que uses parezca que una persona está dentro de una taza o parada en la mano de otra persona.

Perspectiva forzada
Foto: Shutterstock

Intenta hacer tu propia creación de perspectiva forzada con los elementos que te dimos.

 

7. Dime qué objetivo usas: tu distancia focal

Para explicar la distancia focal de una manera sencilla podemos decir que es la medida que nos indica cuánto acercarnos con nuestro objetivo al objeto o modelo a fotografiar. Las medidas de los objetivos hacen referencia a la distancia entre el centro óptico de la lente y el sensor de la cámara; de tal manera que si trabajas con una lente de 15 milímetros lograrás la toma de un paisaje completo y si usas una lente 250 solo captarás uno de los árboles que componen el paisaje.

Se dice que los objetivos ideales para cada actividad son los siguientes:

  • 8 – 25 mm: paisajes y arquitectura
  • 25 – 135 mm: sociales, retratos y mascotas
  • 80 – 200 mm: acción, deportes
  • 100 – 300 mm: pájaros, carreras, futbol

Toma una foto de estos cuatro tipos de acciones con los cuatro objetivos para que compruebes por ti mismo si son la mejor opción para ti. Al final tendrás 16 fotografías que te dejarán mucho aprendizaje.

Objetivo de 25 mm para paisajes y ciudades
Foto: Canva

Objetivo de 25 mm muy usado para paisajes y ciudades.

 

Objetivo de 50 mm ideal para retrato
Foto: Canva

Objetivo de 50 mm ideal para retrato.

 

Objetivo de 200 mm para foto de acción
Foto: Canva

El objetivo de 200 mm te puede servir para fotografía de acción.

 

Objetivo de 400 mm para fotografiar un ave
Foto: Canva

Aves en movimiento con un objetivo de 400 mm.

 

Reto: Lograr una buena fotografía de un ave requerirá de toda tu paciencia. Un buen tip para conseguirlo es que dispares en modo ráfaga.

 

8. Perfil griego: siluetas

Para obtener una buena fotografía de silueta lo que debes hacer es subexponer a tu modelo para que quede muy oscuro. La manera de lograrlo es poner detrás de él una fuente de luz muy, muy potente. Para perfeccionar tus fotos de siluetas te recomendamos madrugar para alcanzar la puesta de sol, pues es cuando se consigue la luz ideal para este ejercicio. Sigue estas recomendaciones:

  1. Enfoca en tu fuente de luz, ya sea el sol o una lámpara.
  2. Pulsa el disparador hasta la mitad.
  3. Mueve la cámara, regresa y encuadra a tu modelo manteniendo el disparador oprimido hasta la mitad.
  4. Ya que tienes el encuadre que quieres, pulsa más profundamente el disparador y haz tu foto.

Verás que siguiendo estos pasos conseguirás siluetas bien definidas y muy oscuras.

Reto: Logra un perfil detallado de tu modelo. Si logras captar las pestañas, estarás graduado en esta técnica.

 

Transparencias en fotos de siluetas
Foto: Canva

Los objetos con transparencia, como los globos, te darán efectos interesantes y coloridos en tus fotos de silueta.

 

9. Gigantes en el jardín: macrofoto

La macrofotografía es una rama de la fotografía en la que el modelo u objeto resulta considerablemente más grande que en la vida real. Este tipo de fotografía se utiliza mucho en la investigación biológica y se hace utilizando objetivos macro. Su principal característica es que tienen la capacidad de enfocar a distancias muy cortas, incluso muy cerca del objeto a fotografiar. Su distancia focal va de los 50 y los 200 milímetros, aunque hay incluso de 500 milímetros. Estos objetivos pueden ser costosos, pero existe una opción mucho más económica –aunque de menor calidad– para comenzar a hacer fotos macro: los lentes conversores macro, que puedes usar prácticamente en cualquier objetivo. El ejercicio que te recomendamos consiste en intentar sorprenderte a ti mismo para lograr sorprender a los demás. Busca en las macetas de tu casa o en algún cajón olvidado algún bicho o un objeto cotidiano pequeño y vuélvelo interesante siguiendo estos pasos:

  1. Utiliza mucha luz natural (tan solo evita la luz del medio día).
  2. Usa tripié.
  3. Aumenta el tiempo de exposición.
  4. Deja abierto la mayor cantidad de tiempo posible el obturador.

Reto: Realiza una fotografía macro de un insecto al aire libre implica dos retos importantes: el primero es tener a un modelo que se mueve y el segundo lidiar con el viento. Te sugerimos llevar una tela o tablita para cortar el viento y proteger tu espacio de trabajo.

Fotos macro
Foto: Canva

Los objetivos macro son capaces de enfocar en una relación de 5 a 1.

 

10. Sutilezas de la luz: clave alta y clave baja

En general, las fotos hechas en clave alta o clave baja llevan una enorme carga emocional, ya sea hacia sentimientos positivos o de misterio. Para lograr una fotografía en clave alta lo primero que necesitas son grandes cantidades de luz para el fondo, pero también debes iluminar a tu modelo para que no quede como silueta. Sigue estos pasos:

  1. Utiliza dos fuentes de iluminación continua.
  2. Prepara un fondo blanco y un tripié.
  3. Ajusta la cámara a una apertura relativamente grande (entre f/5.6 y f/3.5).
  4. Asegúrate de tener ISO mínimo (100)
  5. Utiliza una velocidad de obturación entre 1/5 y 1/10 de segundos.
  6. Sube la exposición a +2 EV.
  7. Procura usar un disparador remoto para evitar vibraciones a la hora de disparar.
  8. Pídele a tu modelo que no se mueva.
  9. ¡Dispara!

Por supuesto: estas son recomendaciones generales para que las uses como punto de partida y experimentes. La clave es lograr una completa sobreexposición del fondo sin sobreexponer a tu modelo. Cuida la cantidad de luz que rebota en el fondo blanco porque puede contaminar la imagen con una especie de bruma.

Fotografía en clave alta
Foto: Shutterstock

Fotografía en clave alta.

 

En las fotografías en clave baja las sombras serán protagonistas y la luz solo se utiliza para destacar ciertos elementos: predominarán entonces los tonos oscuros. Te dejamos aquí algunos pasos para que practiques esta técnica.

  1. Prepara un fondo negro (sin pliegues ni brillos) y un tripié.
  2. Usa un flash remoto en baja potencia y dirígelo a las partes estratégicas que desees iluminar.
  3. Ajusta tu cámara para que entre la menor cantidad posible de luz. Empieza con una apertura de f/5.6 y ciérrala poco a poco para ver el resultado
  4. Utiliza ISO 100 para evitar que entre luz y que obtengas una foto ruidosa.
  5. Dispara, checa tus resultados y hazlo de nuevo.

Reto: Usa como fuente de luz una ventana con difusor para lograr una fotografía de clave baja. Pídele a tu modelo que use ropa oscura para evitar rebotes de luz indeseados.

Fotografía en clave baja
Foto: Shutterstock

Fotografía en clave baja.

 

11. Estaciones fotogénicas: el clima, la hora del día, la época del año

Aprovecha todas las técnicas que aquí hemos mencionado y experimenta con ellas en diferentes horas del día y temporadas del año. El otoño probablemente es la mejor época para hacer fotos: las hojas caen y la luz es cálida sin tener exceso de sol. En el invierno la luz es más uniforme, así que es buen momento para hacer retratos al aire libre. La primavera es la mejor época para obtener fotografías de colores intensos y brillantes; en cambio, ten cuidado con la luz dura del verano y aprovéchala para fotografiar el cielo porque es su mejor época.

Si hablamos de momentos del día, los mejores son los amaneceres y atardeceres, pues además de la belleza natural, la luz es difusa. Espera la hora azul justo después de la puesta del sol; en ese momento la luz favorece a las fotografías porque hay un degradado natural de azul a naranja. Después de un tiempo verás que, con la habilidad suficiente, cualquiera es una buena hora para hacer fotografías; solo evita la luz del mediodía porque es una luz muy dura que genera sombras desfavorecedoras.

Reto: Levántate antes de que cante el gallo para descubrir tu ciudad antes de que despierte y hagas las mejores fotos.

Tonos cálidos del otoño
Foto: Canva

Aprovecha los tonos cálidos de la luz de otoño para tus fotos.

 

Luz difusa del invierno
Foto: Canva

La luz difusa del invierno te ayudará a mejorar tus retratos.

 

Colores de primavera
Foto: Canva

En primavera la luz permite sacar el máximo a los colores.

 

Cielos de verano
Foto: Canva

En verano los cielos son espectaculares.

 

No dejes de mirar todo a tu alrededor, y sobre todo no dejes de practicar. Tu sensibilidad es muy importante, pero podrás expresarla mejor si conoces y ejercitas tu técnica.

Deja tus comentarios y envíanos algunos ejemplos de las fotos capturadas en estos ejercicios para mejorar tus fotografías.

Fernanda Carrasco es productora y editora de foto que pasa su tiempo libre viendo más y más fotos. Cuando no está escribiendo y editando para varias revistas mexicanas, pasea por el mundo en busca de curiosidades y antigüedades.

El editor responsable de este blog de fotografía es Enrique G de la G