¡Vamos a las luchas! Fotos espectaculares de la lucha libre

Fotos espectaculares de la lucha libre (2)

Te invitamos a conocer el deslumbrante mundo de la lucha libre, un microcosmos visual delirante, a través de las miradas de sus fotógrafos.

La lucha libre mexicana ha estado vigente durante décadas gracias a su poderosa mezcla de espectáculo, ritual simbólico, narrativa, confrontación ética, color, tragedia y folklore. A veces es fácil olvidar que se trata, en esencia y ante todo, de un deporte. Desde 2016, en México celebramos cada 21 de septiembre el Día Nacional de la Lucha Libre.

En esta ocasión te compartimos lo mejor de la fotografía de la lucha libre mexicana.

Mephisto vs. Místico
Foto de Gonzalo López Peralta. Mephisto vs. Místico. Foto cortesía de Gonzalo López Peralta

 

LOS RUDOS: Fotógrafos nacionales de lucha libre

La vieja guardia

No podemos iniciar ese recorrido visual sin mencionar a los fotógrafos de la lucha libre de antaño. Entre las agencias están, desde luego, el Archivo Casasola y la agencia de los Hermanos Mayo. Los luchadores se hacían retratos en fotoestudios como el Ravel o el M. Miguel. Y en las figuras individuales sobresalen fotorreporteros como Jesús Velázquez, Fidel Rodríguez, Porfirio Cuautle, Javier Muñoz “Camarín” o Guillermo Mañón.

Rayo de Jalisco Jr. contra El Signo
Foto por Fidel Rodríguez. Rayo de Jalisco Jr. contra El Signo. Toreo de Cuatro Caminos, Estado de México, ca. 1984. Col. Christian Cymet Cortesía del Centro de la Imagen

Las placas de estos autores aparecían en revistas como Box y Lucha. Y es que, en la historia de este deporte-espectáculo, las revistas han servido como epicentro de la fotografía luchística, que ha llenado de acción las páginas de Clinch, ¡Zas!, Súper Luchas, K.O, Espectacular, Guerreros, La Magia del Ring o Colosos, entre muchas otras.

Portadas de las algunas revistas de lucha libre
Portadas de las algunas revistas de lucha libre.

 

Lourdes Grobet: del happening al performance luchístico

Lourdes Grobet era, hacia finales de 1960, una artista conceptual que hacía happening y performance. Es una de las figuras de fotografía de lucha libre más notorias en México, hecho que incluso le ha llegado a incomodar porque las luces sobre el ring han opacado en buena medida su trabajo como artista conceptual.

Sin embargo, Grobet creó imágenes indelebles de las más grandes figuras de la lucha libre mexicana: Santo y Blue Demon.

Retrato de Blue Demon, por Lourdes Grobet
Blue Demon, retrato por Lourdes Grobet Cortesía de TRILCE Ediciones

En el mundo de la lucha libre es imprescindible el libro Espectacular de Lucha Libre, con fotografías de Grobet; los textos corren a cargo de Carlos Monsiváis y Gabriel Rodríguez.

Portada de "Espectacular de lucha libre", por Lourdes Grobet
Portada de Espectacular de Lucha Libre de Lourdes Grobet Cortesía de TRILCE Ediciones

Otro clásico de Grobet es Retrato de familia, un fotolibro que nos permite echar un vistazo al mundo íntimo de los luchadores con una serie de retratos fantásticos.

Portada del libro "Retratos de familia", por Lourdes Grobet
Portada del libro Retratos de familia, de Lourdes Grobet Cortesía de RM Ediciones

Lourdes Grobet no está sola: existen hoy numerosos fotógrafos contemporáneos apasionados por la lucha libre.

 

Fotógrafos mexicanos de lucha libre de hoy

Alex Espinosa

Alex Espinosa es un fotógrafo que opera en Mexicali, representado por la agencia alemana GRUPPE28. Realiza fotografía documental para diversas organizaciones, como el Instituto Interamericano del Niño, World Vision Chile o el Centro Cultural Tijuana. Sus imágenes han sido expuestas en Brasil, Noruega, Francia, Estados Unidos, etcétera.

Las fotos de Alex Espinosa nos llevan al germen mismo de la lucha libre: los gimnasios regionales, las arenas locales.

Su estilo documental en blanco y negro captura la textura y la acción de la lucha con un aire de fotorreportaje clásico, muy pero muy lejos de las arenas México o Coliseo, pero muy cerca de los orígenes humildes de la lucha libre mexicana.

Fotos de Alex Espinosa
Cortesía de Alex Espinosa

También en las arenas de barrio “se cuecen habas”.

 

Fotos de Alex Espinosa
Cortesía de Alex Espinosa

Los lances son espectaculares aún en las arenas más humildes.

 

Fotos de Alex Espinosa
Cortesía de Alex Espinosa

El arte de romper una llave sin romperse el cuello.

 

Omar Espínola

Omar Espínola es comunicador por la Universidad Mexicana y estudió fotografía en el Gimnasio del Arte. Entre sus maestros se pueden contar a Roberto Torís y Enrique Carmona. Colabora en Tinta Caracol, AZAP y MOCCO.

Omar ha realizado fotografías en la Arena López Mateos, ubicada en Tlalnepantla (Estado de México), y sus fotografías nos recuerdan que los luchadores son genuinos gladiadores del siglo 21, donde la sangre corre “de a de veras”.

Fotos de Omar Espínola
Cortesía de Omar Espínola

En la lucha libre se dice que los resultados son arreglados. Lo cierto es que la sangre es auténtica.

 

Fotos de Omar Espínola
Cortesía de Omar Espínola

Cuando se les llama “gladiadores” no siempre es en sentido figurado.

 

Fotos de Omar Espínola
Cortesía de Omar Espínola

En la lucha libre las luces, el humo y la parafernalia es, literalmente, “parte del show”.

 

Colectivo Doce Cuerdas

El Colectivo Doce Cuerdas fue fundado en 2008 con la colaboración de fotógrafos, periodistas y diseñadores gráficos. Entre sus miembros figuraron Black Terry Jr., Cristina Amador, Daniela Herrerías, Maron, Miguel Barba, Ismael Salgado “Rostro Oculto” y Zao, el fotógrafo enmascarado.

El proyecto tuvo como germen el sitio web (hoy extinto) La Cuarta Caída: ¿la web enmascarada? Aparentemente el colectivo ya no está activo y lo único que queda es el rastro de unas imágenes en el MySpace (¡Sí, todavía existe!) del Colectivo Doce Cuerdas.

Foto por Black Terry Jr. Cortesía de Colectivo Doce Cuerdas

El castigo contra las cuerdas.

Foto por Calor. Cortesía de Colectivo Doce Cuerdas

Una bailarina peligrosa.

 

Fotos del Colectivo Doce Cuerdas
Foto por Daniela Herrerías. Cortesía de Colectivo Doce Cuerdas

Sí, hay miradas que matan.

 

Fotos del Colectivo Doce Cuerdas
Foto por Zao, el fotógrafo enmascarado Cortesía de Colectivo Doce Cuerdas

Luchador y afición: un círculo simbiótico.

 

César Flores y Gabriella Gómez-Mont

César Flores es graduado de la UNAM y fotógrafo desde 1996; obtuvo la beca de Jóvenes Creadores del FONCA. Gabriella Gómez-Mont es egresada de la Universidad Iberoamericana y estudió fotografía en Italia.

Estos dos comunicadores destacan por el vistazo a la vida cotidiana al mundo de las luchas, pues saben que los reflectores ya son acaparados por los atletas. Sin embargo, Flores y Gómez-Mont nos revelan a otros miembros de la familia luchística, los que no necesariamente portan máscara sino que gravitan alrededor de este deporte-espectáculo.

Alfonso Peñaloza "Corta cabelleras"
Foto por César Flores y Gabriella Gómez-Mont. Cortesía del Centro de la Imagen

Alfonso Peñaloza “Corta cabelleras”. Peluquero. En calidad de verdugo, es el encargado de cobrar estas deudas de honor de quienes habrán de perder la cabellera. Lo que más le ha dolido ha sido “ejecutar” al Perro Aguayo y despojarle de la pelambrera.

 

Gabriel Ochoa
Foto por César Flores y Gabriella Gómez-Mont Cortesía del Centro de la Imagen

Gabriel Ochoa. Cuando Ochoa era policía motorizado, un hombre le pidió que le ayudara a parar un taxi: le urgía llegar al aeropuerto. Gabriel le ofreció llevarlo al aeropuerto en su moto-patrulla. El pasajero resultó ser Blue Demon, de quien eventualmente se hizo compadre y hasta llegó a ser su stunt man en escenas peligrosas en el cine. Hoy Ochoa, le ayuda a Blue Demon Jr. a vender merchandising del luchador.

 

Miguel Vázquez
Foto por Cesar Flores y Gabriella Gómez-Mont

Miguel Vázquez. Vendedor de café y pan dulce cuando hay luchas, con tal de verlas. Estudia en la Escuela de Lucha Libre de la CMLL. En su día a día es abogado fiscalista.

 

Aurelio Alvarado
Foto por Cesar Flores y Gabriella Gómez-Mont Cortesía del Centro de la Imagen

Aurelio Alvarado. Fabricante y vendedor de muñecos. Comenzó a entrenar lucha libre a los 17 años pero una fractura en el tobillo malogró su carrera como luchador.

 

Ceferino Gallegos "Gran Chilicas"
Foto por Cesar Flores y Gabriella Gómez-Mont Cortesía del Centro de la Imagen

Ceferino Gallegos (Gran Chilicas). Fotógrafo. Lleva 48 años en la lucha. Se hizo fotógrafo por El Santo, quien un día le dijo: “Mire, Chilicas le regalo una cámara de categoría, una Retinette modelo 1”.

 

Manuel Galván
Foto por Cesar Flores y Gabriella Gómez-Mont Cortesía del Centro de la Imagen

Manuel Galván. Es médico y, aunque quisiera ser luchador, se contenta con ser aficionado. Sabe que las lesiones más comunes entre los luchadores son los problemas de rodillas, espaldas y manos. Sorprendentemente, se les hacen callos en las orejas por las llaves.

 

El recuento de fotógrafos contemporáneos mexicanos es grande y resulta muy difícil incluirlos a todos; sin embargo, no podemos omitir a Miguel Moguel, a los dos Ricardo Vega (padre e hijo), Luis Manuel Rivera, Carlos Acosta, José Miguel Alva, Estefanía Vargas, José Mares, Norma Irene Aguilar, José Manuel Vacah, Israel Vázquez, por mencionar solamente algunos.

Pero, si de fotógrafos mexicanos contemporáneos se trata, existe indudablemente una tercia fundamental: Rosalío Vera Franco, Gonzalo López Peralta y Alexis Salazar.

 

El terceto fotográfico en el CMLL

En la fotografía de lucha libre se reconocen tres nombres que gravitan alrededor del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) y que han logrado traspasar la barrera del anonimato para convertirse en figuras reconocibles por derecho propio: Rosalío Vera, Gonzalo López Peralta y Alexis Salazar.

Rosalío Vera

Rosalío Vera Franco se inició con la cámara cuando la Secretaría de Hacienda convocó a un concurso de fotografía. Trabajaba en aquella dependencia como archivista y estudiaba la preparatoria: era 1975. El joven fotógrafo quedó seleccionado como uno de los cuatro ganadores.

Diez años después, El Reportero Cor (Leopoldo Meraz) le pidió que retratara a Octagón. El shooting debía ser en la Arena Revolución, pero Rosalío convenció al deportista de trabajar en el estudio. Las imágenes se publicaron en la revista Espectacular de Lucha Libre. En la Empresa Mexicana de Lucha Libre (hoy, CMLL) vieron las fotos y le pidieron que retratara a todos sus luchadores. El salto del estudio al ring fue una evolución natural.

Fotos de Rosalío Vera
Foto por Rosalío Vera Franco. Cortesía de Rosalío Vera

Para Rosalío, este tipo de fotografía impone un gran reto, según nos contó en entrevista: “Estar 100% atento en lo que realizan los luchadores, ya que el momento culminante de la lucha es un instante: si captas la foto una fracción de segundo antes o después, el resultado de la toma es totalmente distinto”.

Fotos de Rosalío Vera
Foto por Rosalío Vera Franco. Cortesía de Rosalío Vera

A Rosalío le gusta capturar el esfuerzo de los luchadores en las llaves. Este género fotográfico tiene sus riesgos. En una ocasión, cuando hacía un video de entrenamientos, subió al ring y uno de los luchadores, de “tan solo” 100 kilogramos de peso, rebotó en las cuerdas y mandó al aire al fotógrafo con todo y cámara. Cayó al suelo inconsciente: le creyeron muerto. El médico lo revisó y afortunadamente encontró que, a pesar de una fractura, el fotógrafo estaba bien, o al menos vivo, que ya era mucho decir.

Fotos de Rosalío Vera
Foto por Rosalío Vera Franco. Cortesía de Rosalío Vera

Vera piensa que no se le da suficiente importancia al fotógrafo de este deporte, aunque reconoce que hay interés en Europa por la lucha libre mexicana.

Una de sus grandes satisfacciones son las exposiciones, tanto individuales como colectivas que ha tenido en Nueva York, Europa y, desde luego, México.

Fotos de Rosalío Vera
Cortesía de Rosalío Vera

Rosalío Vera admite que “va de salida”, pero se siente confiado por el trabajo de otros colegas, como Gonzalo López Peralta.

 

Gonzalo López Peralta “Mr. Yahoo”

Gonzalo López Peralta, Mr. Yahoo
Gonzalo Peralta, Mr. Yahoo. Foto © Óscar Colorado Nates

Gonzalo López Peralta se inició en la fotografía a los 11 años. Le ayudaba a su padre, fotógrafo de bodas y quince años. Gonzalo acabó pagándose los estudios gracias a la cámara.

En 2005 trabajó en el periódico Récord, que le envió a cubrir la sección de lucha libre. Comenzó a realizar fotos en la Arena México y la Arena Coliseo del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL).

Fotos de Gonzalo López Peralta
Foto por Gonzalo López Peralta. Cortesía de Gonzalo López Peralta

Aunque al principio se trataba de un encargo más en su trabajo de fotorreportero deportivo, vio que sus fotos eran bien aceptadas entre los propios luchadores.

Entonces comenzó a acercarse más, a observar las acciones y los gestos. De ahí su impronta: capturar las expresiones de los luchadores.

Hablamos con él y nos contó que: “A veces ellos mismos ponen los pulgares dentro de la boca [del otro luchador] para estirarlos. Son acciones que la gente no ve en una revista o ni siquiera en la televisión.”

Fotos de Gonzalo López Peralta
Foto por Gonzalo López Peralta. Cortesía de Gonzalo López Peralta

A Gonzalo le interesa hacer una toma diferente a lo que él mismo llama “la fotografía de cajón”, la imagen obligada. Necesita explorar los cuatro ángulos del ring, usar diferentes ópticas como telefotos o súper grandes angulares… En cuanto a equipo, Gonzalo utiliza una Canon EOS 5D. En la óptica, su arsenal incluye lentes 16-35mm, 24-70mm, 70-200mm y un súper telefoto 400mm. López Peralta utiliza flash ordinariamente (aunque no siempre) y procura disparar con tiempos de obturación de 1/60s como mínimo para congelar la acción. Su prioridad siempre es usar la máxima apertura del diafragma y mantener a raya la sensibilidad ISO para evitar el ruido digital.

Por otra parte, Gonzalo trabaja mucho en el ring side, una posición privilegiada que le permite generar tomas contrapicadas que enaltecen la figura de los luchadores.

Gonzalo siempre está moviéndose para capturar distintos ángulos y anticipando los lances de los luchadores para evitar que le caigan encima.

Aún así, siempre existe un gran riesgo de quedar aplastado por algún gladiador. Igual que Rosalío, López Peralta sufrió una lesión importante mientras fotografiaba: Un día le cayó el 1000% guapo Shocker con sus 100 kilogramos en el empeine del pie derecho. Mr. Yahoo quedó inhabilitado para hacer fotografías durante tres semanas.

También es importante mencionar que para Gonzalo, las máscaras son un elemento esencial. También siente que hoy el juego de luces se está convirtiendo en una característica importante de la lucha libre mexicana.

Actualmente, Gonzalo trabaja para la sección deportiva de Yahoo! En español, de ahí su avatar “Mr. Yahoo”.

Fotos de Gonzalo López Peralta
Foto por Gonzalo López Peralta. Foto cortesía de Gonzalo López Peralta

Gonzalo encuentra un eco para su trabajo gracias a las redes sociales, especialmente su cuenta de Instagram MrYahoo35. Otra manera de difundir su trabajo es mediante exposiciones realizadas en el Museo Nacional de Culturas Populares o una muestra de la que se siente especialmente orgulloso: la exposición de fotografía de lucha libre en las rejas de Chapultepec. Recibió la invitación por los 80 años del CMLL y participó en la exhibición con 22 fotografías. “Fui el único con tantas imágenes”, revela orgulloso.

Fotos de Gonzalo López Peralta
Foto por Gonzalo López Peralta. Cortesía de Gonzalo López Peralta

Gonzalo sabe que la lucha libre en México tiene un archirrival: el futbol. “En México no publican mucho de este deporte-espectáculo ni secciones de diferentes deportes porque el futbol manda y los demás deportes van en pequeñas notitas…”

Sin embargo, Mr. Yahoo sabe que en esta era de redes sociales la lucha libre podría aplicarle una guillotina al futbol en la tercera caída.

 

Alexis Salazar

La lucha libre se encuentra inscrita con tinta indeleble en el ADN de Alexis Salazar: hijo del luchador Tony Salazar es, además, pariente de Magnus, Dr. Karonte, Argos, Ulises Jr., Argenis o Carístico (Místico Original). De niño jugaba a las luchas… ¿Podría ser de otro modo?

Fotos de Alexis Salazar
Foto: cortesía de Alexis Salazar

A los 14 años comenzó capturando imágenes en la Arena Neza con una cámara pequeñita. Cuando Guillermo Mañón, el director de Súper Luchas, lo vio en la Arena México, lo invitó a colaborar en la revista. Entonces, su casi webcam fue reemplazada por una réflex.

Fotos de Alexis Salazar
Foto por Alexis Salazar. Cortesía de Alexis Salazar

Cuando Alexis tenía veinte años, comenzó su aprendizaje en la escuela de lucha de la Arena México: lo entrenaba su padre. Hasta que ocurrió la tragedia que marcó su vida cuando Salazar metió la rodilla para amortiguar a un compañero que estaba por caer de cabeza. El resultado fue rompimiento de ligamento cruzado y lesión en los meniscos. Adiós al sueño de ser luchador.

Fotos de Alexis Salazar
Foto por Alexis Salazar. Cortesía de Alexis Salazar

Alexis dejó la lucha libre sin haber iniciado. Sin embargo, su vida está centrada en este deporte y se ejercita en el gimnasio cuando acompaña a su hermano a los entrenamientos matutinos. Aunque no se dedique a la lucha libre, es fácil identificarlo en el ringside: si nos topamos con un fotógrafo musculoso que se mueve con agilidad y astucia alrededor del pancracio, ese es Alexis Salazar.

Además de su papel como fotógrafo, Alexis es el responsable de una parte la página web de la CMLL y es community manager de las redes sociales del organismo (Facebook, Twitter e Instagram).

Fotos de Alexis Salazar
Foto por Alexis Salazar. Cortesía de Alexis Salazar

 

LOS TÉCNICOS. Fotógrafos extranjeros de lucha libre mexicana

La listas de fotógrafos extranjeros que han hecho fotografía de lucha libre es larga. Y es que el exotismo de este deporte-espectáculo no deja indiferente a nadie. Entre los fotógrafos extranjeros interesados en la lucha libre podemos iniciar una brevísima ruta que comienza con las miradas más clásicas de fotógrafos como John O’Leary o Geoff Winningham.

Foto de Geoff Winningham
Foto por Geoff Winningham. Foto cortesía de Victory Journal

Otros ojos extranjeros que se han fascinado con la espectacularidad de lances, llaves y candados son los fotógrafos contemporáneos Edward McGinty, Malcolm Venville, Dorothy Lee, Jerry Villagrana, Garry Owens, Richard Ehrlich o Jan Sochor, entre otros.

Foto de Malcolm Venville
Foto por Malcolm Venville. Cortesía de Unichrome Creative
Foto de Richard Ehrilich
Foto por Richard Ehrilich. Foto cortesía de Incandescent Art

 

Foto de Jerry Villagrana
Foto por Jerry Villagrana. Cortesía de Fstoppers
Foto de Dorothy Lee
Fotografía por Dorothy Lee. Cortesía de Fine Art America
Foto de Garry Owens
Foto por Garry Owens. Cortesía de Garry Owens

Sin embargo, las dos mujeres que encabezan a la fotografía de lucha libre contemporánea no son mexicanas: la inglesa Katinka Herbert y la belga Annick Donkers.

 

Katinka Herbert

Katinka Herbert vive en Londres y es una fotógrafa profesional que se enfoca al retrato y la fotografía comercial. Frente a su cámara han pasado celebridades como Beyoncé, Hulk Hogan o Meatloaf. Ha trabajado para marcas como adidas, Land Rover, Gillette y medios como The Guardian, The Times y The Observer. Fue finalista en The Royal Photographic Society International Photography Exhibition (2017) y los AOP Open Awards.

Pero su gran amor es la lucha libre mexicana. A Katinka le obsesionan las mallas y las máscaras. Viaja a México en cuanto le es posible y ha logrado generar un cuerpo de obra fotográfico que pudo publicar, finalmente, en su libro SLAM! que hoy es un auténtico clásico: si se logra encontrar un ejemplar, habrá que desembolsar más de $700 dólares.

Herbert se inició como fotoperiodista y acabó en la lucha libre a través de referencias visuales en carteles y revistas. Como no encontraba suficiente material, decidió viajar y visitar las arenas México y Coliseo, así como otros cuadriláteros menos notorios a largo y ancho de la República Mexicana.

Fotos de Katinka Herbert
Cortesía de Katinka Herbert
Fotos de Katinka Herbert
Cortesía de Katinka Herbert

A la fotógrafa inglesa le interesaba mostrar la vida de los luchadores fuera de la arena. Se internó en los gimnasios y acabó en las casas de los luchadores. Los entresijos del mundo de la lucha fueron abriéndose para Katinka durante ocho años. Fue un trabajo de largo aliento, pues Herbert solamente podía viajar a México una vez al año.

Fotos de Katinka Herbert
Cortesía de Katinka Herbert

Muchas fotografías de Katinka Herbert, aunque contemporáneas, tienen un aire intemporal. Imágenes como las de Solar o los luchadores Villano IV y V parecen suspendidas entre 1960 y 1970.

Fotos de Katinka Herbert
Cortesía de Katinka Herbert
Fotos de Katinka Herbert
Villano IV y Villano V jugando a las cartas. Cortesía de Katinka Herbert

 

Annick Donkers

Annick Donkers nació en Amberes, Bélgica. Se inició en el mundo de la lucha libre gracias a un amigo suyo que le propuso ir a la Arena México. Pero realmente comenzó a realizar fotografías en la Arena Xochimilco, un lugar mucho más accesible para una extranjera.

Fotos de Annick Donkers
Cortesía de Annick Donkers

Inició su educación fotográfica en tierra azteca cuando hizo algunos cursos en el Club Fotográfico de México; trabajaba con cámara de película y luego, en Bélgica, siguió usando el cuarto oscuro. Prefiere no usar flash para preservar la atmósfera.

Su trabajo se ha vuelto muy notorio por los diferentes premios que ha obtenido, como el Sony World Photography Award.

Donkers ha publicado en Cuartoscuro, México Desconocido, The El Paso Times, MO* Magazine, Stepz Magazine, Knack Magazine, Dodho, Gessato o Pixel Magazine. Ha realizado exposiciones en Estados Unidos, Argentina, Londres y otros países.

Donkers parece querer recordarnos que la fotografía deportiva no trata exclusivamente de acción sino también de reacción, y esta creadora pone gran atención al ring y también a los gestos del público.

Fotos de Annick Donkers
Cortesía de Annick Donkers

La fotógrafa abandonó brevemente la lucha libre hasta que conoció a Cassandro. Annick no conocía al luchador, pero se intrigó con el tema de los exóticos y pudo conocerlo a gracias a un evento de luchas en Bruselas organizado por la embajada mexicana.

Fotos de Annick Donkers
Casandro, uno de los exóticos de la lucha libre. Fotografía cortesía de Annick Donkers
Fotos de Annick Donkers
Fotografía cortesía de Annick Donkers
Fotos de Annick Donkers
Cortesía de Annick Donkers
Fotos de Annick Donkers
Cortesía de Annick Donkers

Annick retrató a Cassandro en un hotel en Bélgica y luego pudo hacerle una historia fuera del ring. El trabajo encontró eco en El Paso, Texas, lugar de origen del luchador, quien recibió un reconocimiento en su propia tierra como nunca antes. Desde entonces, le abrió las puertas de su casa a la fotógrafa.

Annick Donkers está de vuelta en la Ciudad de México, donde vive y trabaja, y espera publicar, algún día, un libro con el proyecto fotográfico de Cassandro.

 

A manera de conclusión

Hemos realizado un recorrido relámpago por el cosmos seductor de la lucha libre mexicana. Gracias a los fotógrafos de lucha libre, nos hemos adentrado en el corazón de este enigmático ecosistema. Con sus miradas, nos hemos asomado a un Olimpo donde deidades rudas y técnicas se confrontarán cíclicamente, en pleitos cantados, hasta que encuentren el equilibrio final del cosmos.

Cual titantlis, los fotógrafos se transfiguran en mensajeros: llevan a los mortales los recados de aquellas divinidades que se lanzan desde las cuerdas para saldar cuentas en una batalla tan antigua como las máscaras y los guerreros.

Los titantilis con cámara recorren las sendas que vienen de Xibalbá y pasan por los laberintos de las humildes arenas en Tlalnepantla y Xochimilco hasta llegar a los pancracios legendarios en el Valle del Anáhuac. Y el mensaje que nos traen, a pesar de los innumerables peligros que ellos también enfrentan, es que la lucha libre sigue viva.

¿Qué te parece? ¿Te gustaría hacer fotos de este deporte? ¿Qué buscarías tú en una fotografía de lucha libre? Compártenos tu opinión y abramos el diálogo.