Las razones por las que personas famosas desde Beethoven, Goethe, Dickens, Darwin hasta Steve Jobs tomaron largas caminatas y el por qué tú deberías

Largas caminatas

Cuenta la historia que cuando Marc Andreessen, el financiador de gigantes de la industria tecnológica tales como Facebook, Twitter y Zynga, estaba conduciendo por su casa en Palo Alto, California, casi chocó con un viejo loco cruzando la calle.

En el momento en que volvió a ver a la persona con la que casi había chocado, notó el atuendo característico con el cuello de tortuga negro. “¡Por Dios! ¡Casi choco a Steve Jobs!” pensó.

Resulta que sí era Jobs ese día, tomando una de sus caminatas cerca de Palo Alto, donde estaba ubicada Apple. Sus caminatas eran una de las cosas por las que más lo conocían en la zona y él las usaba para ejercitarse, resolver problemas, contemplar sus alrededores e incluso para tener reuniones.

Sin embargo, Jobs no era el único que hacía esto. Muchas de las grandes mentes en la historia han descubierto que esta actividad, independientemente de lo larga o corta, los ha ayudado a componer, pintar y crear.

Con base en esto, aquí te presentamos cinco razones por las cuales caminar es una de las mejores actividades que puedes realizar con tu tiempo y cómo te puede ayudar a mejorar, hacer más cosas, relacionarte mejor y vivir por más tiempo.

01. Te ayudará con tu creatividad

Si bien ya desde hace mucho se ha pensado que las mejores ideas llegan cuando uno está en movimiento, ahora hay prueba científica que lo respalda.

Un estudio de 2014 llevado a cabo por la Universidad de Stanford ha determinado que las personas son mucho más creativas cuando caminan que cuando están de pie. Los autores del trabajo, Marily Oppezzo y Daniel Schwartz, estudiaron a 176 estudiantes universitarios mientras realizaban ciertas tareas que implicaban la aplicación del pensamiento creativo.

En este estudio, los autores usaron un experimento conocido como el test de usos alternativos de Guilford, pidiéndoles a los participantes que hicieran una lista con tantos usos alternativos para un objeto como pudieran. Por ejemplo, un cuchillo: se puede usar para untar mantequilla, cortar pan o separar chícharos. Luego, se calificaron las respuestas acorde a la originalidad, número de ideas y detalle.

Asimismo, Oppezzo and Schwartz les pidieron a los estudiantes que realizaran esta tarea de varias formas, ya sea sentándose adentro o sentándose afuera, usando una caminadora adentro o caminando afuera.

Sus conclusiones fueron que cuando las personas caminaron, ya sea en la caminadora o al aire libre, fueron 60% más creativos que cuando estuvieron sentados.

Agregándole a esto, el 81% de los participantes vio un aumento en su creatividad cuando estuvieron caminando.

Inclusive, cuando los participantes realizaron una segunda prueba después de la caminata, el aumento de su creatividad permaneció, mostrando así que los efectos positivos de la caminata continuaron aun después de sentarse de nuevo.

Aunque todavía no se hayan hecho más investigaciones sobre cómo es que exactamente el caminar te hace más creativo, es muy probable que tenga que ver con el hecho que una caminata ayuda a aumentar el flujo sanguíneo en tu cuerpo, incluyendo el cerebro, estimulando la creatividad.

Otro hallazgo interesante del estudio fue el hecho que no hay diferencia alguna en el lugar donde se tome la caminata, si adentro en una caminadora que puede ser aburrida o afuera en la naturaleza, lo que demuestra que no es el ambiente o la sensación que ayuda con la creatividad a las personas que caminan, solo la acción de caminar.

Sin embargo, también hubo malas noticias en el estudio, pues los investigadores concluyeron que si uno se concentra en algo específico mientras se está caminando, los resultados no son mejores que estando sentado.

Así que, si quieres incluir una caminata en tu vida, estando en tus negocios o solo en tu día a día, deberías tomar en cuenta los resultados de esta investigación. Una simple caminata al aire libre puede ayudarte con el hemisferio de tu cerebro donde radica la creatividad, en caso que te encuentres en un escritorio sin poder dar con esa idea. En lugar de seguir sentado, sal por unos cinco minutos para ver si se despierta tu creatividad.

02. Te ayudará con tu salud

En una charla TED de hace dos años, Nilofer Merchant, una pionera que viaja por las calles de Silicon Valley al igual que Andreessen lo hace y Jobs lo hizo, tuvo un argumento muy positivo sobre las ventajas de hacer reuniones en movimiento, las cuales comenzó a hacer por los problemas que tenía intentando incluir el ejercicio en lo que ya era un calendario caótico.

En su charla, ella propició una estadística alarmante: en promedio, pasamos sentados casi 10 horas al día.

Para muchos, ese número será mayor, pues lo que hacen después de estar sentados por horas en el trabajo es llegar a casa y sentarse otra vez, sea en frente del sofá o en la computadora. Además que nuestro flácido posterior no está preparado para sentarse mucho tiempo, la acción en sí no es buena para nuestros corazones.

La inactividad física puede conducir a enfermedades cardíacas, diabetes y a varios tipos de cáncer. Pasar sentado todo el día es tan malo que Merchant lo describe como la nueva forma de fumar, algo que hacemos ahora que nos está matando y que en 10, 20 o 50 años, las personas recordarán como la locura que era.

De hecho, caminar es lo más cercano a una pastilla mágica, pues con solo tomar una caminata de 30 minutos a diario, es suficiente para reducir radicalmente el riesgo de sufrir una enfermedad cardíaca, cáncer de colón, de mamas o demencia.

Aunque una caminata diaria de 30 minutos sea lo recomendable, en caso que no tengas el tiempo, puedes considerar dividirla en partes. Por ejemplo, 10 minutos en la mañana, 10 en la tarde y 10 en la noche, además de ayudar a tu corazón y cerebro, acostumbrarán a tu cuerpo al ejercicio.

03. Te ayudará con la productividad

Si alguna vez has visto en televisión el programa de The West Wing, seguro habrás escuchado la frase “walk and talk” (hace referencia al método característico del director Aaron Sorkin). En cada uno de los episodios, los miembros del personal de la Casa Blanca estaban demasiado ocupados para sentarse a tener reuniones, por lo que hacían todo – confabular, conversar o chismear – moviéndose. A pesar que ahora se ha convertido en un cliché y algo que el reparto trató en su reunión, es una idea muy inteligente.

Actualmente, las reuniones en movimiento son “la moda”, especialmente en lugares como Silicon Valley, con el argumento que no hay razón alguna para llevar a cabo una reunión reposando sobre algún mueble, sino que es mejor llevar la discusión afuera y así poder hacer algo de ejercicio. La oradora previamente mencionada, Nilofer Merchant, dice que ahora las reuniones en movimiento representan el 70% de su ejercicio semanal y que son mucho más productivas que cualquier otro tipo de reunión.

Una de las razones es la poca distracción. Las personas dejan sus teléfonos en sus bolsillos cuando salen para una reunión y obviamente, no pueden ver sus pantallas, como sí puede pasar en una reunión de oficina. Además, sabes que estando con tu equipo de trabajo afuera no los van a molestar, aunque de igual manera, esto causa problemas para ciertas personas.

La ansiedad por la separación del iPhone es un gran problema y a muchas personas no les gusta la idea de estar lejos de sus aparatos electrónicos por mucho tiempo.

Igualmente, muchas personas no saben cómo llevar a cabo esta clase de reuniones. Fácilmente te puedes preguntar, ¿y cómo anotas? (pista: igual que como lo haces cuando estás sentado, con lápiz y papel). Merchant dice que, si bien es muy común que las personas se sientan incómodas al comienzo, muy pronto comienzan a ver las ventajas que les trae y si las preparas con anticipación, les alegra asistir a las reuniones en movimiento, pues ya cuando se sientan más cómodos, podrán usar una vestimenta más acorde, por ejemplo, zapatillas en lugar de tacones.

También está el hecho previamente mencionado sobre las ventajas en cuanto a la creatividad y salud. Así que, si quieres empezar a realizar reuniones en movimiento, lo mejor es comenzar con un colega que quiera salir. Organiza una caminata cada semana en la que puedan conversar sobre asuntos del trabajo y compartir ideas. Luego, pueden hablar con otras personas a ver si se quieren unir, pues como dice Merchant, avisándole a las personas con anticipación no tendrás problemas y quizás muchas más ideas.

04. Es una gran forma de comunicarse

Tanto a Steve Jobs como a Mark Zuckerberg les gusta que las primeras reuniones con una persona sean en una caminata, puesto que les parece mucho más natural y libre de distracciones que muchos otros tipos de reuniones. En parte, porque no son tan significativas cuando hay más de dos personas, o sea, se puede reunir a un grupo de personas para una caminata masiva, pero tiene más sentido que estas reuniones sean cara a cara.

Así fue la entrevista para mi primer trabajo en ciencias, en la que caminé con mi, en ese entonces, futuro jefe por las calles de Lausana, Suiza, conversando sobre dónde queríamos ver la neurociencia en 20 años.

Lo natural de dos personas caminando mientras conversan sobre temas profundos y reflexivos es exactamente la razón por la que estas reuniones en movimiento se están poniendo de moda.

Puede haber un momento en el que tengas problemas para expresarle una idea a un compañero de trabajo; la solución es sencilla, salgan los dos y den unas vueltas conversando sobre la situación y verán lo rápido que se resuelve.

Vuelvo y repito, es probable que el aumento del flujo sanguíneo, además de ayudarte a que pienses en ideas y soluciones a los problemas con mayor creatividad, también te ayudará a comunicar esas ideas con más fluidez.

05. Seguirás los pasos de gigantes

La afición que tenía Steve Jobs por caminar la reveló Walter Isaacson en la reciente biografía sobre la celebridad, así como dio a conocer la razón por la clase de renacimiento que está teniendo la actividad en la industria tecnológica. Sin embargo, Jobs no fue el primer genio en descubrir que las ideas florecen cuando se está en movimiento.

Por solo mencionar a uno en una amplia lista, está Beethoven, un caminador ávido, que se tomaba breves descansos para estirar las piernas y luego pasaba sus tardes en Viena, siempre llevando un papel y lápiz consigo para poder anotar la inspiración en caso que le llegara. De hecho, puedes ver, o mejor dicho escuchar, la influencia que estas actividades tuvieron en varias de sus sinfonías, aunque hay una en específico, Pastoral, que es conocida por los elementos de la naturaleza y el país, derivados de sus caminatas.

El amor que tenía Beethoven por caminar se lo contagió a otro genio de su época, el poeta Goethe, quien se reunió con el compositor en la frontera checa-alemana para hablar mientras caminaban por la tranquila ciudad de Teplice. Sin embargo, su interacción fue un caso de la frase “no conozcas a tus héroes” y quizás no sea el mejor ejemplo para ilustrar el punto, porque aunque originalmente Beethoven idolatrara a Goethe, los dos nunca se agradaron y nunca se volvieron a ver. Dicho esto, espero que Goethe haya continuado sus caminatas.

Otro de los famosos caminadores de la historia fue Charles Dickens, quien tomaba largas caminatas sin importar el lugar; el centro de Londres o su casa de campo en Kent. El escribir la palabra “largas” en este artículo, no llega a representar lo mucho que podía caminar este autor, con algunos días, mejor dicho noches, en los que llegaba a los 48 kilómetros, aunque lo más destacable es que lo hacía sin una ruta específica, solo a donde lo llevara su ánimo y cuando tenía algo en qué pensar, volvía a pasar por las calles de Londres o las vías de Kent hasta que pudiera solucionar todo en su cabeza.

Poniendo esto en contexto, llegar a estos extremos puede verse como un caso en el que la cura es peor que la enfermedad, porque caminar 48 kilómetros al día es muy probable que no sea bueno para ti o tus articulaciones. Si lo mínimo que debes caminar son 30 minutos, 48 kilómetros probablemente sea lo máximo, pero al menos le funcionó a Dickens, puesto que creó a sus personajes más extraordinarios e inolvidables en sus caminatas, ya sea por la chispa de su mente o por las personas y el entorno a su alrededor.

Manteniéndonos en Kent, por casualidad tenemos a otro genio de la época victoriana llamado Charles, nada más y nada menos que Charles Darwin. Darwin tenía un camino empedrado, muy parecido a una pista, en el que caminaba a diario pensando en sus problemas. En esta actividad rutinaria empleaba un método muy interesante, pues el número de vueltas que daba dependía de la dificultad del problema que tuviera, el cual lo determinaba apilando piedras al comienzo de su caminata que las tumbaba cuando terminaba cada vuelta hasta que lo resolviera por completo.

Las caminatas de Jobs por Silicon Valley se han convertido en una característica común, particularmente entre los jóvenes líderes de la tecnología.

Como mencionamos anteriormente en este artículo, a Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, le encantan las reuniones que se llevan a cabo caminando, por lo que si tienes la suerte de que te consideren para una posición, no esperes que te vaya a entrevistar Zuckerberg en su oficina. Para nada, él te dará un recorrido por el campus, indicándote las distintas divisiones e indagando sobre tu experiencia y opiniones sobre la compañía, culminando la reunión en una metafórica montaña, en la que menospreciará a los demás gigantes de la industria, diciéndote que él es mejor y más rico que todos, como un villano salido de un cómic. Supuestamente, la oferta es súper tentadora.

El cofundador de Twitter, Jack Dorsey, que ahora dirige la compañía digital de finanzas, Square, lleva a todas las nuevas contrataciones por una caminata en su primer viernes, llamada ‘Gandhi walk’, un paseo de carácter épico en el que te explica los principios fundamentales de Square, mientras recorren las calles de San Francisco hasta las oficinas de la compañía.

En pocas palabras, lo bueno de caminar, independientemente que lo hagas deambulando solo por el bosque o con personas en una caminata, es que sabes que tienes una buena compañía.

¡No hay mejor momento para salir a caminar!

La conclusión es que... caminar es genial. No solo te ayudará a ser más creativo, sino que te ayudará a expresarte mejor con tus colegas y podrás hacer más cosas en tu día, al mismo tiempo que te mantienes sano. Fantástico.

La pregunta es: ¿por qué no lo hacemos? Bueno, a veces hace frío afuera, está lloviendo, nos sentimos perezosos o cualquier otra razón que se nos ocurra.

Dicho esto, si empiezas a dedicarle unos minutos diarios a una caminata o tan solo tratas de tener reuniones al aire libre, en las que te puedas mover, verás que no hay nada más natural que caminar y comenzarás a pensar más, aprender más y vivir más. ¡Camina!

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