Diseños de letras - cómo los diseñadores eligen qué fuente usar

diseño de letras

Imagínate arrastrando cajas pesadas de letras de metal – un conjunto diferente para cada tipografía – y tener que armar tu texto letra por letra para diseñar un documento.

Esto parecería un mundo muy distante a nuestro mundo de diseño digital en el que sólo basta apuntar y hacer clic. Pero, a decir verdad, no han pasado muchos años desde que una fuente hubiese sido conocida como un conjunto específico de letras de metal móviles – en lugar de un nombre gracioso en el menú desplegable de un programa de software.

Aunque nuestros métodos de diseños han progresado mucho, a veces navegar por el proceso moderno de elegir y usar fuentes puede parecer casi tan difícil y complicado como lo fue en los viejos tiempos de la composición tipográfica de metal y las imprentas. Así que si alguna vez llegas a sentirte perdido cuando se trate de fuentes, entonces estás en lugar indicado.

Esta guía está diseñada para ofrecer un resumen detallado de las fuentes: sus diferentes categorías, cómo elegirlas, cómo usarlas, e incluso dónde encontrar fuentes gratuitas para descargar.

01. ¿Qué tipos de fuentes hay?

Respuesta corta: hay muchísimas, incluyendo algunas alocadas que desafían la categorización. Los tipógrafos, los diseñadores de tipografías, y otros interesados en la historia de la tipografía podrían decirte que existen muchas clasificaciones, cada uno con sus propias definiciones históricas y técnicas, y estarían en lo correcto. Algunas clasificaciones que puede que hayas escuchado incluyen Estilo Antiguo, Gótico, o Humanista (Old Style, Blackletter y Humanist, por sus nombres en inglés, respectivamente). Pero no trataremos con éstas en este artículo (aunque si estás interesado, existen muchos recursos que puedes encontrar en línea, como éste). En vez de eso, nos enfocaremos en cuatro categorías básicas de fuentes que serán útiles para entender cuando vayas a elegir una fuente adecuada, combinar fuentes para tu proyecto de diseño, o discutir tus opciones de letra con otras personas.

1) Serif: Las fuentes serif tienen un pequeño “pie” o líneas adjuntas en los extremos de sus letras. Generalmente su intención es dar una apariencia más seria o tradicional.

2) Sans Serif: “Sans serif” literalmente significa “sin serifa/remate/gracia” – estas fuentes no tienen líneas extra en los extremos de las letras. Por esta misma razón, normalmente tienen la intención de verse más modernas y simplificadas.

Aunque con frecuencia este sea un punto de debate, comúnmente se suele decir que las fuentes serif hacen que navegar visualmente a través de largos pasajes (en papel) sea mucho más fácil, ayudando a mover tus ojos por las líneas de texto. No obstante, debido a que las fuentes serif por lo general son pequeñas y delgadas, frecuentemente no se ven bien en pantallas basadas en pixeles (se ven distorsionadas y “ruidosas” en lugar de claras y nítidas), así que muchos diseñadores prefieren las fuentes sans serif para uso web, especialmente en tamaños pequeños.

3) Caligráficas: Las fuentes caligráficas son lo que podríamos considerar como cursiva – o fuentes con estilo de escritura a mano. Generalmente tienen letras que se conectan. Descubrirás que las fuentes caligráficas tienen muchos estilos diferentes como elegantes, divertidos y casuales, hasta escritos a mano.

4) Decorativas / Exhibición: Cuando escuches o veas que una fuente está categorizada como decorativa, de exhibición, o novedosa, todo esto significa lo mismo – la intención de dicha fuente es llamar tu atención. A menudo son más inusuales que prácticas y sólo deberían utilizarse con moderación y para un efecto o propósito específico.

02. ¿Es una fuente o una tipografía?

Puede que hayas escuchado que al texto que usas en tus proyectos de diseño se le llame de ambas maneras, fuente y tipografía, y que te hayas preguntado si ambos términos significan lo mismo. Técnica e históricamente (en términos de composición) son diferentes, pero hoy en día, con frecuencia se usan indistintivamente. Si te interesa comprender la diferencia, unas cuantas definiciones concisas podrían serte de ayuda:

La tipografía es el diseño; la fuente es la manera en que se entrega el diseño. tipografía + estilo + tamaño = fuente Una fuente es lo que usas; una tipografía es lo que ves. La distinción data del grabado tradicional con letras de metal. El estilo o diseño único del alfabeto que identificamos por un nombre – digamos, Times New Toman o Bodoni, se consideraría la tipografía. Cuando esas letras necesitan moldearse a un tamaño o grosor particular (por ejemplo, negrita de 10 puntos), a eso se le consideraría una fuente particular. Así que Bodoni de 10 puntos en negrita y Bodoni de 24 puntos cursiva serían dos fuentes distintas, pero la misma tipografía.

Se podría decir que, para la mayoría de los propósitos de diseño gráfico actuales, los términos son más o menos intercambiables; las fuentes son las representaciones digitales de las tipografías, y podemos cambiar ambas con tan sólo un clic en las pantallas de nuestras computadoras... Así que a menos que estés hablando con un experto en tipografía a quien quieras impresionar con tu conocimiento superior, no es necesario que te preocupes por las diferencias.

03. ¿Por qué son importantes las elecciones de fuentes?

Es bien sabido que los diseñadores (incluyendo Erik Spiekermann, Dan Mayer, y Jessica Hische) comparan elegir las fuentes para proyectos de diseños con elegir un atuendo que vestir. Es una analogía apropiada. Piensa en lo que podría decir tu ropa sobre ti: basándose en lo que vistas, las personas podrían hacer suposiciones correcta o incorrectamente sobre tu estilo, tu personalidad, tu entorno socioeconómico, tu edad (o la edad que te gustaría aparentar), o la clase de impresión que deseas hacer. Y ocasiones y situaciones diferentes exigen un vestuario diferente. Sería ridículo que usaras un traje de baño para una entrevista, no lo harías; una vez más, tampoco usarías traje y corbata en tus vacaciones en la playa. Existe un elemento de idoneidad que debe de considerarse.

Ahora bien, lo que hace tu ropa por ti, las elecciones de fuentes tienen el mismo propósito en un diseño. La tipografía con frecuencia proporciona esa impresión a primera vista por la que las personas valoran y juzgan el resto del diseño – así que tus elecciones de fuentes necesitan tener un propósito y ser apropiadas. ¿Tu fuente dice “vacaciones en la playa” cuando debería decir “entrevista de trabajo”? ¿Los elementos del “atuendo” de la fuente chocan, o se complementan entre sí? ¿Comunican de manera efectiva las cualidades que deseas proyectar? Estas consideraciones forman parte de lo que hace que la elección de fuentes sea una parte importante del proceso de diseño, una que debería abordarse cuidadosamente.

Las elecciones de fuentes a menudo establecen el tono para el diseño completo y pueden influir en los sentimientos e interacciones que experimenta la audiencia con tu diseño – como si te presentaras a una fiesta de gala usando tu camiseta desgastada favorita y pants, la gente te juzgaría por tu apariencia. No seas ese sujeto con tu diseño y no le des a la audiencia una excusa para hacer suposiciones incorrectas sobre tu marca o negocio; las malas elecciones tipográficas siempre desvían el mensaje y las intenciones reales de tu diseño.

¿No sabes por dónde empezar? La siguiente sección te llevará directo al grano en relación a la elección y uso de fuentes con explicaciones sencillas y consejos prácticos.

04. Cómo elegir una fuente

Los fundamentos

Tu primera preocupación al elegir una fuente para un proyecto debería ser que corresponda con el mensaje o propósito de tu diseño. Antes de que empieces a navegar a través de las fuentes en tu computadora o buscar alguna nueva para comprar o descargar, sería bueno que hicieras una lluvia de ideas sobre las cualidades o características que quieres que tu diseño comunique.

De esa manera, cuando elijas una fuente, ya tendrás un anteproyecto con el cual puedes combinar tu fuente. Esto es importante porque cada tipografía tiene su propio humor y personalidad. Quizás es seria, casual juguetona, o elegante. Necesitarás determinar lo que te dice una fuente particular, y si eso se encaja con tu diseño.

Si las características que la fuente está comunicando no coinciden con el mensaje de tu diseño general, entonces habría una desconexión visual para los espectadores o usuarios de tu diseño, y tú no quieres que ocurra eso. Cuando explores fuentes, es bastante fácil que te veas cautivado por todas las opciones divertidas e interesantes, pero no dejes que las preferencias personales interfieran; una fuente que consideres distintiva o elegante podría no ser útil o apropiada para el proyecto en el que estés trabajando.

Si te das cuenta que te estás desviando, hazte la siguiente pregunta: ¿Esta fuente apoya las cualidades de mi marca o complementa el propósito de mi diseño? Las fuentes más efectivas hacen justamente eso.

Dribbble/Jason Greaves

Considera el contexto y la audiencia.

¿También deberías contemplar dónde y cómo se verá tu diseño en tus elecciones de fuentes? Por ejemplo, un diseño de tarjeta de presentación necesitará una fuente que sea fácilmente legible en un tamaño pequeño. O los gráficos de las redes sociales, los cuales es probable que sean visualizados en dispositivos móviles, se beneficiarían de fuentes que se vean bien en pantallas.

Dribbble/Janet Lurssen. Fuentes usadas: Maxwell Sans, Proxima Nova, y Minion.

La audiencia que verá tu diseño también puede ser importante. ¿Tu audiencia tiene cierta edad o alguna característica demográfica específica? ¿Tu fuente logrará repercutir en ellos?

¿Tu elección de fuente es adecuada?

Más que el humor o carácter de una fuente, y la relación con el contexto, la idoneidad es una cuestión funcional. ¿La fuente que elegiste realmente funcionará en donde planeas usarla? ¿Será práctica y fácilmente legible en el contexto de tu diseño?

Uno de los errores más comunes que cometen los principiantes es no darse cuenta para qué son más adecuadas las diversas categorías de fuentes – por ejemplo, tipografías de cuerpo frente a tipografías de exhibición.

Las tipografías de cuerpo se utilizan en el cuerpo de texto: texto en libros, revistas o periódicos, contenido de sitio web, cualquier pasaje extenso. Estas fuentes son sencillas para los ojos y fáciles de leer. Es importante que no sean distractoras, así los usuarios pueden hojear y analizar el texto. Esta es la categoría en la que residen fuentes como Times New Roman y Arial. (Aunque sucede que estas dos fuentes en particular están muy sobreutilizadas; hemos sugerido algunas estupendas tipografías de cuerpo alternativas en nuestro artículo, “20 Mejores y peores fuentes para usar en tu currículum”).

Dribbble/Tyler Deeb

Las tipografías de exhibición o decorativas (mencionadas brevemente al inicio del artículo), por otro lado, nunca son adecuadas para la lectura extensa. Estas son el tipo de fuente que grita, “¡Mírenme!”. Vienen en diversos grados de utilidad, desde fuentes sólo en mayúsculas negritas que podrían usarse para encabezados, hasta fuentes que son demasiado literales u obvias – como letras con estilo de copo de nieve que parecen decir “¡Se supone que deben usarme en Navidad!” o letras que parecen haber sido hechas con troncos o ramas que supuestamente le dan inmediatamente a tu diseño un aspecto al aire libre. Este tipo de fuentes pueden ser divertidas y tienen sus usos, pero el buen diseño, especialmente el diseño orientado a contextos de negocios o profesional, a menudo es mucho más sutil que eso. Las fuentes de exhibición pueden tener un gran impacto cuando se usan de la manera correcta, pero cuando se usan incorrectamente, pueden hacer que el diseño se vea abarrotado y poco profesional – o completamente ilegible.

Dribbble/Drew Melton, Fontfabric, Tamer Koseli

En pocas palabras, las tipografías de exhibición difieren de las tipografías de cuerpo en que su lectura no resulta fácil en textos largos y deberían usarse con moderación y propósito. Si tienes dudas sobre si una fuente en particular es adecuada para tu diseño, siempre es una apuesta segura elegir una fuente más neutral. En la siguiente sección, veremos cómo elegir una fuente versátil y funcional a la que le sacarás el mejor provecho.

¿Tu elección de fuente es versátil?

Todo diseñador necesita unas cuantas fuentes neutrales que se adapten a su entorno y que puedan ser una opción ideal cuando el plazo de tiempo sea limitado o parezca que nada más funcione. Este tipo de fuentes, a veces denominadas tipografías “confiables”, por lo general son fuentes básicas serif o sans serif que pueden usarse prácticamente en cualquier lugar porque no llaman mucho la atención. La clase más útil viene en una variedad de grosores (como ligero, regular, mediano, negrita, o robusto) y estilos (como estrecho, condensado, extendido, o minúsculas).

Fuente Motiva Sans de MyFonts/Plau.

Tener todas estas opciones (especialmente para un diseño cargado de texto) te permite asignar diferentes estilos de la misma tipografía a diferentes funciones dentro de tu diseño, creando una apariencia muy cohesiva general. Por esta razón elegir una fuente versátil – en especial si planeas usar sólo una tipografía para tu proyecto de diseño – hará que componer un diseño atractivo y fácil de navegar sea mucho más fácil.

MyFonts/Okay Type

¿Qué dices? ¿Buscas algunas recomendaciones de fuentes “confiables” para usarlas? El año pasado, más 40 diseñadores importantes compartieron algunas de sus favoritas fuentes de referencia. ¿Cuáles fueron los resultados? Aunque las respuestas fueron muy variadas, Avenir (y Avenir Next, una versión actualizada para uso mejorado en la web) fue la que se mencionó con mayor frecuencia – pero si la quieres, tendrás que pagarla, y no es barata.

MyFonts/Linotype

Avenir Next en acción. Dribbble/Doug Ransdell.

Sin embargo, no debes ser independientemente rico para tener entre tus manos unas cuantas fuentes versátiles. Aunque no sean de tan alta calidad o cuidadosamente elaboradas como un tipografía de una fábrica de fuentes de renombre, hay muchas fuentes disponibles que pueden descargarse de manera gratuita o comúnmente disponible en muchos sistemas operativos que se verán muy bien en cualquier proyecto sencillo. En la categoría serif, prueba Georgia, Andada, Crimson Text, Droid Serif, Heuristica, o Merriweather. Para elecciones de sans-serif, échale un vistazo a Franklin Gothic, Clear Sans, Roboto, Lato, Source Sans Pro, o Merriweather Sans.

¿Tu fuente es legible?

Si incluyes texto en tu diseño, es probable que tengas algo importante que comunicar. La legibilidad se vuelve una cualidad importante que buscar en una fuente para garantizar que tu mensaje se transmita. ¿Cómo puedes saber si una tipografía es legible, aparte de tu propia evaluación visual? Estas son unas cuantas maneras:

  • Tamaño: Querrás elegir un tamaño de punto que coincida con el contexto de tu diseño. Una tarjeta de presentación necesitará una fuente de tamaño diferente que un póster para un evento. Si estás diseñando algo que podría visualizarse en dispositivos móviles – por ejemplo, gráficos para las redes sociales – abre cualquier programa de procesamiento de palabras y prueba escribiendo algunas líneas usando la fuente que estés considerando y luego reduce su tamaño. Si todavía puedes verla en tamaños pequeños, entonces probablemente se verá bien en pantallas pequeñas. Si escribes en Google el nombre de alguna fuente y buscas algo de información general sobre ella (probablemente en el sitio web de su diseñador o fabricante), deberías ser capaz de averiguar si está optimizada para la web.

Gráficos para las redes sociales de Sean Cowie.

  • Espaciado: Ajustar el espaciado de tu texto para que sea apropiado para tu diseño contribuye en gran medida para una mejor legibilidad. En la mayoría de los casos, un espaciado generoso mejora la legibilidad. Pero si te ves limitado por el espacio, necesitarás experimentar con diferentes combinaciones de tamaños y espaciado de letra para optimizar la legibilidad. La mayoría de los programas de diseño te permite ajustar el espaciado entre las letras/tracking (espaciado entre grupos completos de letras en líneas o pasajes de texto), el interletraje/kerning (espaciado entre pares de letras), e interlineado (espacio vertical entre líneas).
  • Altura de la x: Esta es la altura de las letras minúsculas de una fuente. Una altura de la x generosa en proporción a las letras mayúsculas de la tipografía mejora la legibilidad y la mantiene en tamaños más pequeños. Sin embargo, no quieres que la altura de la x sea cercana a la de las letras mayúsculas porque resultaría difícil distinguirlas en ambos casos.
  • La prueba I/l/1: Siempre que consideres una fuente para pasajes de texto que incluirán letras y números, intenta esto: Escribe una I mayúscula, una L minúscula, y el número uno. Si dos o más se ven exactamente igual, entonces los lectores podrían confundirse con ciertas palabras o combinaciones de letras/números.

Gráfico por la publicación de blog de Jessica Hische, “Upping Your Type Game.”

Combinar Fuentes

Elegir dos o más fuentes para usarlas en conjunto puede ser complicado. Deseas que las fuentes se complementen entre sí, pero que no sea muy similares – diferentes, pero no demasiado como para que choquen. Evitar ambos extremos de muy poco o demasiado contraste con frecuencia termina siendo un proceso de experimentación y prueba y error – como Ricitos de Oro probando la crema de avena de los tres osos y descubriendo que una estaba muy fría, otra muy caliente, pero una estaba “perfecta”.

Si estás diseñando en Canva, tenemos más de 100 fuentes entre las que puedes elegir. Esta imagen demuestra algunas combinaciones que tú mismo puedes intentar.

Encontrar una combinación de fuentes con un nivel de contraste que sea “perfecto” no es un proceso paso a paso, pero por lo general es el resultado de una mezcla de gusto personal, práctica, instinto y observación. Pero este proceso no tiene porqué ser completamente misterioso. Cuando te encuentres entrenando tu ojo para combinar fuentes, puedes tomar unos cuantos atajos para comenzar:

  • Encuentra una cualidad compartida: Es muchísimo más probable que fuentes que se vean significativamente diferentes pero que compartan algo en común funcionen bien juntas. La cualidad podrían ser las proporciones generales como la altura o el ancho de la letra, o dos fuentes podrían compartir una estructura o esqueleto subyacente. Aunque la similitud sea sutil, ayudará a darle a tu combinación de fuentes una cohesión básica.
  • Busca fuentes creadas por el mismo diseñador: Con frecuencia los diseñadores de tipografías diseñan con un enfoque único o una estética reconocible. Sus fuentes compartirán cierta apariencia o estructura que facilita combinarlas. Buscas familias de fuentes conocidas como “super-familias” que vienen con una tipografía serif y una sans serif diseñadas específicamente para complementarse entre sí, junto con una variedad de grosores y estilos para elegir. ¿Quieres probar una súper-familia? Descarga las fuentes Alegreya y Alegreya Sans (dos familias de fuentes que cuentan con 40 opciones de grosor/estilo) o Merriweather and Merriweather Sans, que también aparecieron en nuestras recomendaciones de tipografías versátiles.
  • Asígnale un trabajo a cada fuente: Las fuentes que hayas elegido deberán ser lo suficientemente diferentes para que creen una jerarquía visual – mostrándole a los espectadores a dónde ver y qué es importante. Una fuente sans serif y una serif por lo general son suficientes para lograr esto efectivamente.

Dribbble/Dustin Maciag

¿Cuántas fuentes se consideran demasiadas? Hay personas en la comunidad del diseño que dirían que una fuente basta para casi todos los proyectos, y que tres es el número máximo que deberías incluir en un diseño para evitar producir un diseño atiborrado o confuso. Aunque lo anterior sea un buen punto de partida si eres nuevo en el diseño, realmente no existe ninguna regla – al menos, ninguna regla que no pueda romperse en la situación adecuada. Algunos diseños exigen cierta estética o una apariencia más decorativa que se beneficiaría de una gama más amplia de fuentes.

Dribbble/Ryan Brinkerhoff

Si te interesa aprender más sobre cómo combinar fuentes, tenemos un artículo completo relacionado al tema: “10 Reglas de oro que deberías seguir cuando combines fuentes: Consejos de un diseñador.”

Dónde encontrar fuentes gratis

¿Buscas una fuente nueva para probarla, pero no quieres recibir un golpe en el bolsillo? Existen muchísimos sitios (de calidad variable) que ofrecen fuentes gratis para descargar. Lo más importante que debes recordar cuando descargues fuentes es revisar la licencia (profundizaremos en esto más adelante). Primero, existen muchos recursos de fuentes gratis para que comiences:

1) Font Squirrel: Probablemente este sea el mejor recurso para fuentes gratuitas y con licencia para uso comercial (¡todas ellas en el sitio!). Incluye una gran selección de fuentes de alta calidad seleccionadas cuidadosamente que pueden buscarse por clasificación (como serif, sans serif, o caligráfica) o por etiqueta (casual, retro o, desgastada).

2) Google Fonts: Creado como un directorio de fuentes gratuitas para uso en sitios web o proyectos y aplicaciones basados en la web. Incluye cientos de fuentes que son Open Source (es decir, pueden compartirse, modificarse, personalizarse, etc.) y están optimizadas para la web (con instrucciones sobre cómo añadir el código apropiado a tu sitio web o integrar la fuente en tu CSS). También puedes descargarlas en tu computadora para usarlas en proyectos impresos, aunque puede ser difícil encontrar dónde hacer eso. Mira la captura de pantalla debajo para ver las instrucciones:

Haz clic en el botón “Add to Collection,” luego en “Use.” Selecciona los estilos que deseas con las casillas a la izquierda, luego haz clic en el botón con la fecha que apunta hacia abajo y, en la ventana emergente, haz clic en el enlace “.zip file” para descargar.

3) DaFont: Actualmente tiene más de 25,000 fuentes gratuitas, de dominio público y de demostración disponibles, pero son de calidad variable ya que cualquiera puede enviar una fuente que haya creado. Muchas de las fuentes son sólo para uso personal.

4) 1001 Fonts: Actualmente tiene más de 7,000 fuentes gratuitas disponibles que, como DaFont, son de calidad variable. Incluye una sección especial para fuentes de uso comercial gratuitas y ofrece una práctica opción para buscar por tipo/estilo/humor, década, e incluso festividades y otras ocasiones.

5) Otros: Estos sitios no se dedican exclusivamente a fuentes gratuitas, y no son muy amplios, pero tienen algunas buenas opciones.

Lost Type Co-Op: Fuentes de moda, únicas y de estilo vintage que son “paga lo que gustes” (lo que incluye nada – aunque si puedes costearte apoyar a los diseñadores de letras incluso aunque sea un poco, ¡eso sería muy bueno!) para uso personal y cotizadas debidamente para uso comercial. Fontfabric: Una selección pequeña pero variada de tipografías gratuitas profesionalmente diseñadas que se actualiza con nuevas opciones de manera más o menos regular. FontShop: Un sitio para comprar fuentes que ofrecen ciertos grosores y estilos de una selección de sus fuentes gratis. Debes crear una cuenta para poder descargarlas. Pixel Buddha: Tiene una sección gratuita con una pequeña selección de tipografías artísticas y hechas a mano. Debes crear una cuenta para poder descargarlas.

Licencias de fuentes

Cuando compras una fuente o incluso cuando descargas una gratuita, no es necesariamente tuya para que hagas lo que quieras con ella. Siempre revisa la licencia de la fuente que estás descargando antes de usarla. Por lo general, estará autorizada para uso personal, comercial, o educativo.

Algunas fuentes tienen límites respecto a cuántas veces pueden aparecer en papel o en línea o cómo/si pueden distribuirse a otros individuos/partes. Leer la licencia de tus fuentes es una buena idea para protegerte a ti mismo y/o a tu cliente. Para una descripción más técnica, mira esta instrucción para las licencias de fuentes de un bufete de abogados.

¿Inspirado? ¡Comienza a diseñar con fuentes impresionantes el día hoy!

Descubrir cómo usar de manera efectiva las fuentes en tus proyectos de diseño es un proceso de aprendizaje, uno que se refuerza mediante la práctica y la prueba y error. Esperamos que esta guía te proporcione un punto de partida motivacional para aprender cómo elegir las fuentes apropiadas (¡y encontrar algunas gratuitas!) y cómo aplicarlas en tus diseños. Si tienes alguna tipografía o recurso favorito, siéntete en confianza de compartirlo en los comentarios.

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